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LA GRAN NOTICIA:
El rey Juan Carlos I de España anunció recientemente que habrá de condecorar al gobernador Fortuño con la Real y Americana Orden de Isabel la Católica y el Senado de Puerto Rico aprobó la consiguiente medida autorizando al Gobernador a recibirla. Se le otorga a Fortuño “por su contribución a estrechar los lazos de amistad y cooperación entre España y los Estados Unidos” cuando Fortuño se desempeñaba como comisionado residente de Puerto Rico en Washington. [¡Gulp!]
El rancio y anacrónico Rey de España, Juan Carlos de Borbón (el mismo que en una cumbre de estados americanos, donde él era el único monarca presente, mandó a callar pública e impunemente al dirigente venezolano legítimamente electo, Hugo Chávez) le otorga el referido galardón – de la alta y rancia alcurnia- a nuestro “Principito de la Limonada”. Con esta distinción, por ser “lambe ojos de lo españolll”, junto a lo USAmericano, a nuestro más alto dirigente y a su consorte, la Lucé Vela-Güira, que no viven en la Fortaleza, sino en el PALACIO de Santa Catalina, y que se creen que son de la alta aristocracia, no va a haber nadie que los soporte. A excepción de sus propios alza-colas, por supuesto.
Este es un insólito disparate del trastornado rey y una contradicción más para nuestro mundo isleño, que ya está altamente confundido por una secuela de engaños a que los han sometido sus dirigentes, desde los “cogioqueros” conquistadores españoles, hasta los mandones del imperio yanqui, que incluso han dicho que somos tan colonia que nos pueden regalar o vender, a pesar del supuesto “pacto” que no fue tal estipulación, sino una mogolla donde crearon el Estado Libre Asociado, que no tiene ninguna de las tres condiciones y mucho menos el emplasto de las tres juntas.
Hemos tenido, a través de la historia, gobernadores y partidos electos, que ahora sabemos que no elegimos nosotros, sino que igual, fueron impuestos por la Marina de los USAmericanos. Tenemos, como tapa rotos del hecho de que somos regidos por leyes impuestas de cuya confección no participamos, nos conformamos con tener unos llamados comisionados residentes en Washington, que se creen congresistas, pero que no lo son, que están allí, hablan, pero no votan, pero se devanean por los pasillos de Cristobalón, creyéndose USAmericanos, mientras se comunican en el idioma difícil del imperio colonizador. Qué mayor enajenación que ese sinsentido.
Ahora, tras la patraña de las espurias acusaciones del imperio yanqui al Gobernador Acevedo Vilá, para trepar al “Principito de la Limonada” Fortuno, las constantes engañifas de Fortuño para advenir al trono de la gobernación y alcanzar sus sueños de poder, viene esta movida de manos del imperialista anterior, el mohoso rey de nuestra llamada “Madre Patria”.
Mire y que coronar a Luis Fortuño, precisamente por acercarse a lo ESPAÑOL, cuando él reniega de nuestras raíces hispanas. Este es un gran error de juicio del “tapaboquero” rey y una contradicción de marca mayor. Se nota que este rey y sus asesores no conocen bien al sujeto.
Fortuño, que desde que se mudó a La Fortaleza, se cree que es un príncipe y dice que él y su familia viven en el “PALACIO”, con este premio, se acabó de tiltear en su megalomanía. No sabe cual es (o reniega de) su nación, sus raíces, pa’dónde va ni de dónde viene, se va a acabar de confundir con este premio. Él que ha demostrado capitanear un régimen totalitario y fascista, que no respeta, siente ni padece por los derechos de las minorías, ahora va a ser coronado por la rancia y anacrónica realeza, que lo va a ordenar como aristócrata, por ser [y que] amigo de lo español; y aquí es donde se le entorchó a la puerca el rabo, porque el pobre hombre, que ya se sabe, por sus dichos y hechos, que está “más turbado” que el propio Elvis Crespo en su reciente y mentado viajecito en avión, con esta condecoración, se acabó de confundir en la maraña de sus contradicciones esquizoides (porque sabemos que está fuera de la realidad).
Veamos algunas de las contradicciones en cuestión:
Fortuño nació hispano y su vernáculo es, de nacimiento, la lengua española, pero prefiere el inglés. Es de España de la que heredamos grandes renglones de nuestra identidad nacional, como es por excelencia nuestra lengua materna, donde se encuentran las raíces de la nación puertorriqueña y que por ser hispanohablantes formamos parte del conglomerado de naciones hermanas que nos hacen ser hispanoamericanos. Pero Fortuño, en sus afectos e idiosincracia, no tiene nada que ver con lo hispano y con lo hispanoamericano.
Es de nacimiento, puertorriqueño (con eñe), pero se cree USAamericano (con todo lo de “usa” y “ano”) y por eso, cuando estuvo de Comisionado en el Congreso en Washington, diz que representando a los puertorriqueños, se quitó la tilde de la eñe que lleva en el nombre y allá era “Mr. Fortuno”.
Ama y se siente como USAmericano, pero como es un contrasentido en dos patas, no se casó con una gringa, se casó con la hija de una española (también con eñe). [Quizás fue por los gustos de ella que la ahora “familia real” que reside en Palacio, se buscó un cocinero ESPAÑOLLL y no uno de paladar boricua o a la USAmericana, con hamburgers, hot dogs y meat loaf. Contrataron a Ramiro, que por ser de y para la realeza, se le paga como a un rey.]
En su agenda está la asimilación a los Estados Unidos, el acabar con nuestra identidad nacional, que tiene como elemento importante, nuestras raíces hispanas, que nos distinguen de los USAmericanos (incluye el idioma español), las instituciones nacionales y con los íconos de nuestra nacionalidad.
Por eso los fortunistas quieren tachar de un porrazo los días feriados de las efemérides de nuestros próceres – para unirlos a la celebración del Día de los Presidentes de ALLÁ, de la USA. Por eso apuntalan a sustituir el idioma español por el inglés, en letreros, en la enseñanza pública, etc... Por eso van raudos y veloces tras la eliminación del centenario Ilustre Colegio de Abogados, custodio de nuestros derechos e identidad nacional. (NOTA CURIOSA: En su biografía, Fortuño no incluyó ser miembro del Colegio de Abogados de Puerto Rico, a pesar de que ostenta un número de abogado colegiado; solamente incluyó su membresía al Instituto Americano de Leyes y la del Instituto Urbano de Tierras. [Fuente de datos biográficos: www.wikipedia.com])
Se supone que Fortuno fue a Washington a representar nuestros intereses, pero vimos cómo en esa gestión fracasó rotundamente y hasta fue evaluado con una efe, por su pobre desempeño, frente a los demás congresistas [Véase la evaluación de “exceedingly poor relative to peers”, en www.govtrack.us.] En franca contradicción, el Rey Borbón, a pesar de que se colgó, lo condecora por su gestión españófila mientras estuvo en dicho Congreso.
Ahora recibe un premio, cuando en vez de defender lo nuestro, lo que hizo fue presentar proyectos para entregarle a los FEDERALESS nuestras riquezas nacionales [Véase: http://www.govtrack.us/congress/]
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El Yunque: Fortuño le regaló gran parte de El Yunque al gobierno “FEDERALLL, mediante su primer proyecto de ley [que se convirtió en la Ley Núm. P. L. 109-118]. Se trata de la friolera de 10,000 acres adicionales a los que ya controlaba la agencia federal Bosque Forestal (Forest Service) en El Yunque, para su administración exclusiva, explotación y experimentación. Ya se federalizaron tres ríos en El Yunque: Icacos, La Mina y Mameyes [mucha agua, que es tan cotizada como el petróleo.] Tanto los ríos como los 10,000 acres aparecen designados en los documentos federales como región TORO y todo El Yunque.
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La Bahía Bioluminiscente de Vieques Esta bahía, que es una de las más puras del mundo, ahora este tipo la quiere regalar también, mediante su Proyecto H.R. 5864: Vieques Bioluminescent Bay Conservation Act of 200. “To designate Puerto Mosquito Bay National Marine Sanctuary in Puerto Rico, and for other purposes.”
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La región de El Karzo (o Zona Caliza): Mediante su proyecto "Puerto Rico Karst Conservation Act of 2005", que intentatransferirle a los FEDERALES unos 100,000 acres de terreno al norte de Puerto Rico a manos del Sistema Nacional de Bosques de Estados Unidos (National Forest System, 16 USC 2103c).
El Rey de España va a elevar a la rancia alcurnia de ese país a este enajenado patrañoso y mentiroso mamarracho de gobernador, que no se siente hispano, sino que prefiere limpiarle el ano a los USAmericanos.
Así que, por aquello de seguirle la máquina –como se hace con los locos- es hora de que le compremos su corona – y no la cerveza- sino la otra, la que usan las niñas que ganan en buena lid los premios de las reinas “Misses” por su agraciada belleza. Porque esta ordenación no tiene mayor consecuencia que la de entretener a un rey que no tiene sentido de serlo y de extenderle a un vende-patria y vende-nación, una condecoración por ser un instrumento o marioneta del imperialismo (de ambos amos, los españoles y los USAmericanos).
Quede claro, que al monarca de nuestro Infortunio no se le va a coronar en buena lid, por ser bello, que no lo es, sino por ser tirano, abusador, lambe-millonario y come caca, así como por ser homólogo del emperador fascista que lo premia; por ser de la alta alcurnia y que se separa de la “grasa” (como él y sus turbas le llaman) del pueblo plebeyo y trabajador de Puerto Rico.
La corona le va a quedar bien, encima de su “traje de gobernador”, que como el cuento infantil, no lleva ropaje alguno, pues anda por ahí “encuerado”, alegando ser transparente y lo que nos da es vergüenza y espanto, cada vez que se aparece y abre la boca con su sinrazón.
¿En qué quedamos... con español o sin él, con la eñe o sin la eñe? Se equivocó el rey de España, pues este míster Fortuno no es un españolófilo, sino un federalófilo de lo USAmericano. Ya sabemos que su estilo de vida es aristocrático y de altos vuelos... así que será por todo ello que se le ha de coronar.
Yo, que me siento orgullosa de ser puertorriqueña, hispanoamericana, de mi lengua materna y de mis “eñes”, sólo me resta decir, un buen “COÑO”, porque sin duda que ahora sí que con este anacrónico sinsentido, vanidad de vanidades, que acaba de subirle los humos al Gobernador elevándolo a la rancia alcurnia, con una rancia corona, de veras que nos acabó de llevar pateco. |