Elver Dugo Taims
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La sangre del chivo y "elchivo expiatorio"

 Por “Estrella Sola” (*)

24 de febrero de 2008

El título hace referencia a la línea de sangre de la fiscaleja del tribunal FEDERAL, María Domínguez, quien según se alega, es nieta del dictador dominicano Rafael Leonidas Trujillo, a quien el pueblo apodaba “el chivo” (= macho de la cabra o “cabrón”).

Por definición, llamarle chivo a alguien es señalarle como que hace malas pasadas, experimentado, astuto, de mal carácter y en las frases coloquiales, hay muchas que hacen referencia a la chiva o cabra, como la que “siempre tira al monte” para significar que regularmente una chiva obra según su origen o naturaleza. Es decir, que la que desciende de un chivo, va a obrar según su origen o naturaleza, por la ley de la sangre. Según el refranero, “de casta [o herencia] le viene al galgo”.

A esta “gran chiva o cabra”, el gobierno de los Estados Unidos de América (los FEDERALES) le ha otorgado el “privilegio” de representarlos en los casos en que se vindican las causas del “pueblo [The People] de los Estados Unidos de América” en sus cortes. Ella realiza su trabajo de “fiscaleja” con total dedicación, ya que, como nieta del chivo mayor, está presta siempre para “cargar las cabras” (echarle culpas a quien no las tiene).

Pues aquí tenemos, en el caso FEDERAL vs. Aníbal Acevedo Vilá, pasado gobernador de todo Puerto Rico, a esta “chiva” como la gran protagonista que se presenta para probar – más allá de duda razonable- la tramoya de acusaciones espurias que esta semana cristalizaron en este histórico juicio ante jurado en que se pretende colgar a un importante líder, como “chivo expiatorio” de los propósitos espurios de otro sector. Es un juicio, dirigido por un juez extranjero que ni siquiera entiende nuestra lengua. [Mejor que sea así, puesto que de ser uno de los jueces criollos que ostentan el poder FEDERAL en Puerto Rico, sería aún peor, ya que ellos son la negación de la puertorriqueñidad, porque la asimilación colonial les comió todo el cerebro para representarse con la objetividad debida, cuando de la defensa de nuestras causas patrias se trate.] El juicio es tan espurio y ajeno a nuestra idiosincrasia, que habrá de presentarse en un idioma no natural para los jurados puertorriqueños que allí se han “conjurado”. Los acusados no serán pues “juzgado por sus pares”, sino por un sector no representativo de nuestra población, sólo los que entienden inglés.

En su comparecencia, la fiscaleja Domínguez está dando la cara o “cargándole las cabras” a la gran acusadora, la otra fiscaleja, la de la “cara virada” Rosa Emilia Rodríguez, ya que ésta se mantiene tras bastidores, por aquello de la mala impresión que su imagen pueda causarle a los jurados, reconociendo probablemente la fiscalía que no sería conveniente que ella lleve la voz cantante en el proceso, ya que su trasfondo de dureza y maquiavélica mezquindad le aflora a la cara de una manera desagradable, que hasta asusta.

En su presentación inicial, según los dichos de los periodistas, la fiscalía se propone probar las acusaciones, fuera de toda duda razonable, con una estrategia o teoría en que para mostrar intención criminal, traerán un mentado artículo de revista jurídica que el acusado escribió cuando era estudiante de Derecho. Así demostrarán – según parece- que el susodicho es, desde joven, un ambicioso, corrupto político, con la saña sapiencia e intención criminal de lucrarse de los puestos políticos que ostenta y que por ello se puede inferir que tuvo la intención de conspirar y así lo hizo, para perpetrar el gran robo – a su propio partido- de unos trajes y unos viajes y que recibía sobres de dinero en donativos excesivos para burlarse de las leyes federales que le ponen límites a dichos donativos. Pretenderán demostrar que es mentiroso (traerán, sin embargo a un chorro de testigos mendaces y perjuros) y que cuando dice que no, es en realidad que sí. ¿No será que se han confundido con las características del nuevo gobernador Fortuño, de quienes son lugartenientes y de la campaña política de inuendos que diseñaron –todos juntos- con el esquema de acusaciones en cuestión, para desmantelar las posibilidades de triunfo de su contrincante, aquí acusado?

Pretender que los llamados a juzgar al acusado crean tales teorías es puramente absurdo. Esto es así, porque las personas que tienen la carga de juzgar al acusado tienen sentido común y porque el Derecho es lógica y como tal, según han expresado las doctrinas jurisprudenciales, en el derecho de la prueba, ningún juzgador deberá creer lo que ninguna persona prudente y razonable creería. En este caso no hay mucho que decir, porque cualquier persona puede ver “de su faz” la falta de lógica de la teoría de fiscalía.

De ser cierta la teoría, el acusado Aníbal, con su inteligencia y sagacidad (que ellas le reconocen) sería un hombre rico –y no lo es-; habría multiplicado su patrimonio, lo que no ha ocurrido... ¿No será que la fiscalía FEDERAL, a fuerza de juntarse con los corruptos del PENEPÉ y sus millonarios, ven en otros lo que sí es evidente en sus políticos amigos y ex amigos, como Luis Fortuño y Jorge De Castro Font, quienes sí han multiplicado por obra y arte de magia sus correspondientes peculios? Esto es lo que se llama un fenómeno de proyección.

Se le ve el refajo a la fiscalía FEDERAL. El ensañamiento contra su “chivo expiatorio” se le transparenta a la “chiva” fiscaleja, botando sus babas sangrientas que se salen de su boca depredadora, en una pretensión exagerada e increíble en la caracterización que se hace de un acusado, que además de haber sido Comisionado Residente en el Congreso de los USA, es un abogado brillante y fue el pasado gobernador de los puertorriqueños. Aquí se alega que este hombre es el epítome de la maldad y la delincuencia. [Mientras que su compinche “cara virada” se pasea por los teatros y conciertos de invitada y del brazo cortés del nuevo gobernador usurpador residente del Palacio de Santa Catalina como el Condecito de la Limonada.

¿Qué persona prudente y razonable puede creer que este abogado aquí acusado (primera nota de su reválida) que juró defender el ordenamiento jurídico, que siempre se presenta con su frente amplia de hombre inteligente, con su fachada discreta de hombre sencillo y coherente, que se para de frente a todos con su frente en alto, para defenderse con total valentía de los cargos, sea un burdo delincuente dirigente de una red de conspiradores tipo mafia?

El pueblo observador y los juzgadores tienen que poner en tela de juicio tales argumentos. Los hechos que la fiscalía oculta, nos presentan otra cara del acusado. Es la historia de un hombre exitoso, pero del éxito, no medido en términos de cuánto tienes, sino en un expediente limpio de logros de trabajo honesto como servidor público que no se ha lucrado económicamente de sus gestiones como líder político. Es un líder político decente, serio y respetado, que tiene muchos seguidores, que aún ante la patraña de sus enemigos, mantiene la fidelidad de sus partidarios.

Los abogados de la defensa están presentando una teoría coherente, de un hombre de carne y hueso, que no es perfecto, que sí comete errores, como todos, pero que no planifica intencionalmente esquema de conspiración de clase alguna para defraudar al gobierno y violar las leyes.

El “demeanor” de ambas partes se conjuga en los extremos más inconcebibles, en donde se ponen en la balanza las huestes del bien y del mal.

La historia de este operativo fue concebida en más de una veintena de cargos y acusaciones, de las que se han desestimado o retirado la gran mayoría. Es decir, que se ha reconocido que más del 95% de las mismas, eran huecas y espurias. Es fácil pues concluir, por el puro ejercicio de la lógica, que si mintieron en lo más, están probablemente mintiendo en lo menos. ¿A quiénes deberán creerle los juzgadores de hecho que tienen que conjugar dichos hechos con el Derecho, según les instruya el juez?

Para la fiscalía hay que continuar el juego a como dé lugar, porque aunque hayan logrado ofertas mediante chantajes con los “quid pro quos” burdos y evidentes, e.g., si te declaras culpable, te bajo las penas y si declaras en contra de los acusados, te doy inmunidad y no te acuso, te libras de la cárcel, si te retractas de tus declaraciones anteriores, confesando que mentiste, pues te liberas, etc. [Vean todos el ejemplo del otro “chivo espiatorio”, De Castro Font, a quien lo castramos para que no abriera la boca con acusaciones contra “nuestros” políticos y millonarios.] Así pues, algunos de los sujetos coacusados, a los que ya les duelen los bolsillos por lo excesivamente costoso del proceso, han ido cayendo en la confabulación y el contubernio y se alinean en el salón de los testigos, para declarar sabrá Dios qué cosa, según el libreto de las acusadoras, porque les duelen las torceduras de brazo. Se trata pues, de la estrategia para allegar testigos, de “hacer una oferta que no se puede rechazar”, al estilo de los Corleone. Aún así, confiamos en la conciencia de la mayoría de la gente, tanto de los testigos, como los jurados, para pararse en el lado de la verdad y el deber de hacer justicia.

Cuando la testigo, socia de la Agencia de Publicidad de “Lopito, Ileana y Howie”, declara –bajo inmunidad- que el esquema de facturación y manejo de campañas y donativos está diseñado desde la década de los 90’s y que lo utilizó todo el mundo, como la ex gobernadora Sila, etc., lo que se infiere de lo que está diciendo –frente a la cara de la fiscaleja que la llevó a declarar-, es que Aníbal no podía tener intención alguna de defraudar, y mucho menos conspirar para así hacerlo, porque lo que se hizo es el “standard operational procedure” o el uso y costumbre. Es decir, que esa testigo fue hostil para la fiscalía, con todo e inmunidad. [Pero qué cará, si la razón de todo este operativo es destruir la imagen del PPD y con esto la fiscalía logra extender la sombra de la maldad y la duda hasta todos sus dirigentes del pasado.] Este testimonio es prueba fehaciente de que este caso es uno puramente político.

CONCLUSIÓN:

Mi predicción, basada en la lógica de lo que se transparenta de las teorías y la prueba de los hechos que está desfilando, es que este juicio, en el mejor de los casos, no va a llegar a veredicto alguno. El juez, en su sana discreción, se va a tocar la barbilla, como si tuviera una “barba de oro” y pensante y razonable, como debería ser, auscultará la verdad contra la mentira y los tecnicismos que se manejan, para darse cuenta de que la fiscalía no ha presentado evidencia más allá de duda razonable para probar TODOS y cada uno de los elementos de los alegados delitos. Aquí no se ve –hasta ahora- prueba de intención criminal y de conocimiento y participación de un esquema de conspiración.

Luego de la presentación de la prueba, si continúa como va, Barbadoro no tendrá otra salida, mas que la de la DESESTIMACIÓN o ABSOLUCIÓN PERENTORIA(**). De no ser así, en segundo término, el jurado deliberará y declarará a Aníbal no culpable y si no, en el último extremo, se colgarán ellos mismos en un “hung jury” porque no podrán lograr un veredicto unánime.

Es historia reciente que el Tribunal FEDERAL de Puerto Rico intentó colgar a Aníbal cuando ganó las elecciones contra Rosselló, en el caso de los “Pivazos” y no lo lograron. Así que en el segundo intento, elaboraron este operativo y lo “colgaron” para las pasadas elecciones. Confiamos que en este caso, estos hombres y mujeres del jurado, así como el juez Barbadoro, no tendrán el corazón ni la razón para decidir en su contra, ante un caso tan absurdo, así que no se prestarán para colgarlo nuevamente como el “chivo expiatorio” de las patrañas políticas de toda esta gente.

Yo confío en los hombres y mujeres de buena voluntad, que están en mayoría en nuestro mundo. Confío pues, en los integrantes del jurado y en la persona decente que parece ser el Juez Barbadoro. Confío y creo en la justicia Divina. Sé que aflorará en este caso la verdad y la justicia y el “chivo espiatorio” saldrá ileso de la pira del sacrificio en que se le ha colocado.

_________________

(**) En inglés, “non suit”: Action in form of a judgment taken against a plaintiff who [...] has failed to prove his case or when he has given no evidence upon which a jury could find a verdict.


(*)NOTA: “Estrella Sola” es el pseudónimo de una abogada retirada de San Juan.

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