La Virgen de Belén es una tabla al óleo proveniente de Flandes, que llegó a San Juan desde comienzos del siglo XVI. Se atribuye a uno de los pintores flamencos primitivos más conocidos Rogier van der Weyden. Recibió veneración en la Iglesia San José del Viejo San Juan, hasta que fue robada intencionalmente en 1972.
Tras unos meses, y durante 36 largos años, se ha
guardado el más absoluto silencio, lo que nos sugiere visos de encubrimiento y complicidad. En San Juan muchos piensan que este cuadro valioso, que es patrimonio de nuestra nación puertorriqueña, no ha salido de nuestras costas.
Además de su valor como pieza de arte, tiene también significación religiosa y está ligado a figuras claves y momentos cruciales de nuestra historia: José Campeche, Don Alejo de Arizmendi, Don Ramón Power y Giralt, la Rogativa de San Juan durante el asedio de Abercromby. La Virgen de Belén forma parte del alma de nuestra ciudad capital.
Este año se han publicado sendos artículos en el semanario Claridad y el diario El Vocero sobre este tema. Y ya existe una página web que pretende divulgar la información y romper el silencio criminal. Invitamos a todos a visitar la página www.virgendebelenpr.net
Pongamos fin al silencio. ¡Basta ya con la falta de respeto al patrimonio y la memoria histórica de nuestro pueblo!
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