En Puerto Rico, país donde ni la empresa privada ni el gobierno - menos aún, los dos en conjunto - han podido echar para adelante la industria avícola nativa basada única y exclusivamente en los pollos, el gobierno le ha dado luz verde a la empresa privada - pequeños o grandes empresarios -para la crianza de avestruces a nivel comercial. Pero antes de comentar sobre esto, sepan que no es la primera vez que se crían avestruces en nuestro país con este fin.
De hecho, aquí en 1994 una compañía que se conoció como Puerto Rico Ostrich Corporation alquiló terrenos del Departamento de Agricultura en Vega Baja y Salinas. La empresa, que dizque y que pretendía generar productos derivados de estos "megapájaros", cerró operaciones en 1996 tras fracasar en sus intentos; y además de haber sido un fracaso, ya casi nadie se acuerda ni que los habían traído ni para que carajos los trajeron a la isla. Pero el acto cuasimágico de aparición y desaparición cuasiinstantánea da la impresión de mala jugada y posible apropiación de fondos (mejor conocida por "tumbe") y muchas otras cosas que requerirían mucho espacio enumerarlas y nombrarlas, más aún si vemos que fue en el primer cuatrienio de Pedro "El Loco", además de "Ladrón".
Por lo que he indagado, el nuevo embeleco fue presentado como el P. del S. 1505 por Carlos Pagán*, Cenador por el Distrito de Mayagüez, y se convirtió en la ley 85 del 2008al luego de que Aníbal Acevedo Vilá lo firmara recientemente. La ley provee para que el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) exima al avestruz de cualquier reglamentación sobre vida silvestre, a los fines de que sea considerado como ganado, promoviendo su desarrollo comercial en Puerto Rico”.y ordena al Departamento a sacar al ave del registro existente de aves exóticas y que sea considerado ganado, aunque al mismo tiempo prohíbe su posesión para otros fines que no sean el desarrollo agropecuario. O séase que se sea siendo está dirigido dizque a hacer de la industria avestrucera una dirigida a procesar todo lo que se pueda del ave para el consumo de la ciudadanía. Algo así como un sustituto de la agonizante empresa pollera.
Si es así cabe preguntarse por qué, en vez de crear incentivos para la industria de los avestruces**, mejor no darle verdaderos incentivos a la agónica industria avícola ya existente, que está en peligro de extinción, gracias a que a los gobiernos que des hace décadas se han turnado en administrar esta maldita colonia, se han olvidado de que la tierra puede usarse para sembrar alimentos para los humanos y los animales, y para la cria de estos mismos, en vez de vernos obligados a importarlos y tener que pagar por ellos un dineral. Lo que han fomentado los gobiernos de turnos es la siembra de cemento, la construcción de viviendas carísimas, que uno se pregunta quien puede comprarlas, aunque, al paso que vamos, y gracias a ese abandono total de la agricultura, más temprano que tarde, las casas estarán más al alcance del bolsillo del ciudadano común y corriente - el asalariado - que una libra de arroz, a menos que los bancos, al igual que prestan los chavos para comprar una casa, empiecen a darnos financiamiento para hacer la comprita nuestra de cada semana.
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Una mujer en espera de que le empaquen ocho huevitos de avestruz en una tienda en Sudáfrica. | |
Aunque tenemos que admitir que la realidad es que con un solo huevo de avestruz se hacen par de tortillas españolas. Y que en tamaño son como hasta un mínimo de 25 veces más grande que los pollos más robustos vemos unos problemitas que se pueden presentar y se los anticipamos a las lumbreras que están detrás de esta ideota y de ideotas semejantes.
Uno de ellos es que habría que cambiar las neveras y hasta los empaques en los supermercados. Porque no podemos olvidar que a los puertorriqueños nos gusta comprar las aves completas o en presas (ya sean frescas o congeladas).
¿Usted se imagina ir a comprar una cajita de pechugas, o de muslitos de avestruz. O una docena de huevos? Si no sustituyen los carritos de compra con montacargas para llevarlos hasta el carro, terminamos todos herniados, "quebrados" o jodidos de la espalda. O habría que preparar líneas de "baggers" similares a las que nos tienen acostumbrados en las películas y dibujos sobre Africa cuando se organiza un safari o una expedición y vemos una longaniza de nativos marchando en fila india, cada uno cargando un paquete en la cabeza.
En cuanto a cocinarlo, habría que reequiparnos con nuevos y más grandes utensilios de cocina como
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Cargar un paquete de muslitos de avestruz podría "quebrar" al más guapo y fortachón de todos los hombres. (Oprima la imagen para agrandarla) | |
ollas, sartenes y cacerolas, entre otros. Ya nos imaginamos a los nenes diciéndole a las mamás: "Mami, fríenos unos muslitos - o alitas - de avestruz". ¡Qué trozo de sartén requeriría!. O la confección de un asopaito o un arrocito con avestruz para una parranda navideña a las 5 de la mañana. ¡Se necesitaría una olla del tamaño del jacuzzi de Jennifer González! O un sabroso "avestruz a la varita". ¡Habría que rellamarlo "avestruz al poste de la luz"!
¡Y ni hablar de aquellos a los que no les gusta el pavo y quisieran hornear un avestrucito para el día de acción de gracias! Use su imaginación en cuanto al tiempo que tendrá que estar adobado el animal muerto, el tamaño del horno y el tiempo que requerirá cocinarlo. (Y si, con un pavo, estamos comiendo sobras por par de semanas después de la celebración de ese día a lo gringo... los que decidan preparar un avestruz, que se preparen también para estar comiendo sobras, no digo yo por tres semanas... sería por un tiempo indefinido.
Además, en los restaurantes de comidas rápidas que sustituyan al pollo por el avestruz, de seguro que tendrán que poner anuncios de advertencia de que no son responsables por los daños sufridos por los clientes como lo serían músculos desgarrados, vertebras dislocadas, espaldas afectadas o hernias causadas por el mal manejo de "cajitas" con presas de avestruz. (Esto me acuerda al comienzo de los programas de los Pedro Picapiedra, cuando le traen a Pedro una bandeja con una suculenta chuletita de brontosaurio que, al poner la bandeja en la puerta del carro, lo vira hacia ese lado.)
También le quitaría la magia a la búsqueda de los huevos de pascua por los niños cuyas familias aún celebren dicho festivo escondiendo huevos pintados para que los niños y niñas los busquen. Porque, po
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Tres niñitos miran cinco huevos de Pascua de avestruz. Los tres se quejaron de lo fácil que resultaba encontrarlos debido al tamaño. |
r su tamaño, serían sumamente fácil de encontrar, a menos que usen "diggers" para poder enterrarlos, o que, en vez de esconderlo entre la hierba o el pasto, lo hagan entre bambúas..
Una ventaja es que, si no se da lo de su uso para consumo, se podrían usar para remolcar carruajes, guaguas de la AMA y hasta el mismo Tren Urbano (que aunque es eléctrico, le reduciría grandemente el pago a la AEE - si es que pagan, porque aquí los más grandes deudores de la AEE y la AAA son las agencias del gobierno). Al menos para la ciudadanía esto significaría ahorrar el dinero destinado a la compra de gasolina para destinarlo a otro renglón de las necesidades nuestras de cada d. Aunque también se pueden usar como medio de transp ortación individual que sustituya las bicicletas, las motoras y hasta los autos.
Con la llegada de los avestruces, de fracasar - como se espera que lo haga - la granjería para el consumo de la carne, también se podría construir un AVESTRUZODROMO para hacer carreras de esos pajarracos, que son famosas en Sudáfrica. Yo creo que esto si que es más viable que traerlos para consumo. O hacer una granja como la que existe en Curazao***.
Después de todo, el proyecto de traer los avestruces a Puerto Rico lo propone un legislador saliente - que no va a la reelección gracias a que se colgó en las primarias - por el Distrito de Mayagüez (¡ah, pero nació en Lajas!). Mientras el embelecoso alcalde de Lajas lo acepta y respalda con mucho gusto porque son unos lajeños que en la actualidad poseen par de estos "big birds", los que han pedido que se les permita comenzar la importación a gran escala, con los susodichos fines alimentario. Según hay quienes por ahí dicen: "A falta de pan, casabe", estos "avestrucicultores" dicen: "A falta de pollo, avestruz".
Aunque - hablando con seriedad y propiedad - a nostros esto a lo que nos jiede, apesta y güele este embeleco es a lo que nos jieden, apestan y güelen todos los proyectos extraños que han traído, traen, y traerán a Puerto Rico. Al igual que nos jedieron, güelieron y apestaron la manufactura de automóviles exclusivos hechos en acero inoxidable (el caso De Lorean, que le sacó una millonada al gobierno y luego se largó a terminar el carro en Irlanda) y le de los aviones que nunca despegaron (como el Bromon).. a lo que güele, jiede y apesta este embeleco de la cría de los avestruces como ganado es A OOOOOOOTRO TUMBE al bolsillo de los puertorriqueños.
Y si vamos al caso de que hay que establecer una industria procesadora de la carne de los gigantescos pajarracos, porque yo estoy segurisisisísimo que la maquinaria para procesarlas no es la misma que se usa para procesar los pollos, entonces vemos que el tumbe se agranda.
De nuestra parte, y a modo de propuesta, aquí les incluimos un enlace que llevará a los interesados a un portal de Granjas de Avestruces, fuera de Puerto Rico, que están para la venta. Nosotros proponemos a los interesados que las adquieran en esos países donde están disponible. Y montar un negocio de importación de la carne a Puerto Rico. Finalmente, cuando no les funcione, pueden irse a la quiebra allá, sin habernos saqueado a los contribuyentes puertorriqueños por medio de los incentivos monetarios que tanto gusta da a nuestros legisladores y gobernantes otorgarle a cualquier soplapote que tenga la suficiente inteligencia para engatusarlos funcionarios , que no se requiere tanta, mientras hayan algunos dineritos y ganancias personales envueltos. (Oprima sobre el enlace http://www.infonatura.com/mercado/det_sector.asp?IdProducto=7692 para ver las granjas a la venta).
Y no es que menospreciemos a los puertorriqueños, pero desde que Luis Ferré trajo los cupones y Pedro Rosselló institucionalizó la práctica del tumbe despediadado al erario, todo lo que vemos aquí está basado en eso: los restaurantes quieren que se les permita a los "beneficiarios del PAN" que lo usen en sus establecimientos; un senador por Lares que va en retirada, quiere facilitarle a los veterinarios el tumbe de millones de dólares pasando una ley que haga obligatrio ponerle unos chips a las mascotas y obligar a los dueños a gastarse un dineral en servicios que sólo esos especialistas ofrecen... y siga por ahí pa'bajo para que vea si no es cierto lo que exponemos. (Sorpresivamente, el único que el otro día, mientras aparentemente estaba más volao que el chicharrón de Bayamón, ofrecio un servicio de su propio bolsillo fue Jorge Santini en torno a castrar los gatos realengos de San Juan. Pero de este podemos esperar que se emperifolle bien emperifollao y los castre con sus propios dientes, a mordiscadas secas y calientes, frente a Ferdinand Pérez, mientras lo reta a que haga lo mismo).
Pero, conociendo a mi país como lo conocemos es fácil imaginarnos lo que puede pasar con los avestruces que quieren a traer a Puerto Rico, y para colmo, criarlos en Lajas. En nuestro caso lo que yo vemos es que, los monos patás de Lajas, cansados ya de joder la marrana y el parto "a patitas" (a pie), o brincando de palo en palo, terminarán robándose los avestruces para usarlos como cabalgaduras para hacer sus fechorías en el Municipio. Y, si el alcalde pudiese comunicarse con los monos, e hiciese un AVESTRUZODROMO en que los monos y sus avestruces participaran ¡eso si que sería un "palo" turístico! Es más, creemos que los días que hayan carreras hasta podríamos ver algunos platillos intergalácticos repletos de alienígenos dirigiéndose hacia el OVNIPUERTO que les hizo el "rosadito" alcalde, para estacionar sus naves espaciales y trasladarse al complejo deportivo a presenciar el peculiar deporte con los aún más peculiares "jockeys". Lo que pasa es que los monos no entienden al alcalde. Y menos aún le hacen caso.
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Un mono patá, ya cansado de joder el parto a pie, o brincando de palo en palo, se dirige a hacer lo propio en un avestruz, mientras varios OVNIs se dirigen al OVNIPUERTO de Lajas luego de recibir el anuncio de que se habría un AVESTRUZODROMO cerca. | |