Aunque la incursión fue en territorio ecuatoriano, no tengo la menor duda de que la provocación fue dirigida a Venezuela. Yo llamo a esto el inicio del experimento colombiano de los Estados Unidos de NorteameriKKKa para llevar a Venezuela y a Colombia a un conflicto regional para chavar a Chávez.
Si se queda en eso, pues cabe la posibilidad de que todo se dirima por la vía diplomática. Pero si lo que los yankis están buscando es una excusa para una invasión a Venezuela o un envío masivo de tropas, que no se esmanden. Porque suramérica ya no es lo que era antes. Ellos lo saben. La mayoría de los países suramericanos son dirigidos por gobiernos electos democráticamente que van encaminados a liberarse de décadas del dominio e intervención constante del Imperio del Norte. Estados Unidos por años fue la potencia desestabilizadora del continente, cambiando gobiernos legítimos con visos de izquierdistas imponiendo gobiernos via sangrientos golpes de estados y poniendo en las presidencias a sanguinarios gorilas militarotes, egresados de la infame Escuela de las Américas del Pentágono y la CIA, que no tardaban en convertirse es dictadores, o a juntas militares compuestas por elementos con el mismo "pedigree" de la cual eventualmente tomaba el control el más déspota de sus dirigentes.
No están muy distantes esos días en que los lacayos y marionetas yankis controlaban férreamente las naciones suramericanas. Por eso recurren al último de sus esbirros incondicionales: Alvaro Uribe.
Mientras George Bush ponía su ojo en Al Qaeda, Saddam Husseín, Afghanistan e Irak, parecía olvidarse del continente que por un tiempo fue considerado como su finca privada. Y de repente se dan de cara con la nueva realidad suramericana: ya no ejercen sobre nuestras naciones aquel poderío amedrentador y el continente rompe las cadenas con que le sujetaron por casi una eternidad. Las naciones se miran las unas a las otras como hermanas de verdad, capaces de echar palante sin tanta dependencia e intervencionismo norteameriKKKano.
Tal parece que las águilas del gobierno de Bush se han percatado de esta realidad que desde su llegada al poder les ha puesto de manifiesto el presidente de la República Bolivariana, Hugo Chávez, que aún con sus esmandes ocasionales, no deja de ser la voz cantante y asertiva de la nueva América Nuestra.
Por esto es que los gringos se están dorando su propia pildorita para algún tipo de intervención a gran escala en el área. Justifican a Uribe por el susodicho ataque militar al campamento de la guerrilla colombiana en territorio de Ecuador, que fue cobardemente ejecutado mientras los guerrilleros dormían. Y aunque por un lado Tom Casey, portavoz del Departamento de Estado, dijo que la situación debiera resolverse con diálogo diplomático (un instrumento que los gringos no utilizan desde que el troglodita de George Bush llegó a la Casa Blanca por obra y gracia del Tribunal Supremo nortamericano, por otro lado esgrimen sus planteamientos de lucha contra el terrorismo que les llevó a Irak y a Afghanistán. El funcionario dijo que “Colombia es un aliado de Estados Unidos en una variedad de áreas”,en las cuales incluyó la lucha contra el narcotráfico y terrorismo.
La ofensiva de Uribe no ha sido más que un acto de provocación para tantear las posibles respuetas de los gobiernos de los países vecinos. La respuesta inmediata de Chávez no se hizo esperar. Anunció el envío de tropas a la frontera con Colombia para defender su integridad nacional, y dijo estar listo para declararle la guerra a Colombia si se atreve a incursionar en territorio venezolano en busca de guerrilleros de la FARC. Y yo no se por qué tanto revuelo con su reacción que no es otra que la misma que predican los gringos cuando hablan de "guerras preventivas" contra países que ellos entienden que en algún futuro, lejano o remoto, podrían atacar a los Estados Unidos de NorteameriKKKa. (Casualmente esas naciones tienen o grandes yacimientos de petróleo y gas natural, y vastísimos depósitos de agua)
Como ya dije, si lo que los yankis quieren provocar es un conflicto regional para desestabilizar a Chávez, no creo que lo logren, a pesar de que por años y so color de hacerle frente al tráfico de droga, el gobierno norteameriKKKano ha armado hasta los dientes y le ha enviado entrenadores militares al ejército colombiano.
La movida dentro del territorio ecuatoriano, apoyada por George W Bush, pone nuevamente de relieve que Colombia se ha mantenido de forma "incondicional" como un peón del imperio en la búsqueda de desestabilizar la zona. Y si ellos, al ver que no lo logran con el ejército de su aliada Colombia, decidiesen intervenir directamente, deben pensarlo bien pensado. Los Estados Unidos deben tener claro que se enfrentarán a todo un continente por lo que, o recluta millones de jóvenes para realizar un operativo que le será muchas veces más costoso que Irak, o le zumba par de nucleares para poder salir victoriosos... y cuidado. Las oligarquías y parte de los ejércitos podrían respaldar la acción, pero el pueblo no los dejará pasar. Y toda Suramérica podría convertirse en un inmenso Viet Nam.
Tal vez sean los gringos los que pongan en funcionamiento el llamado que una vez hiciera Che Guevara para allá para el 1966-67: "Creemos 2, 3.... muchos Viet Nam", porque él veía en eso la debilitación del imperio norteamriKKKano al tener que enviar tropas a múltiples frentes. Con la vietnamización de Suramérica, los pueblos responderán como lo hace cualquier país invadido y, por más poderoso que sea el ejército interventor, el amor patrio y la dignidad de los habitantes les llevará a hacerle frente de diversos modos, la mayoría desde el clandestinaje. No me cabe la menor duda de que en las ciudades de Nuestra América sucederá como sucedía en las calles del antiguo Saigón, en las que el enemigo era invisible. (Recuerdo una anécdota que me hiciera un amigo veterano de Viet Nam que se hizo bien amigo de un niñito vietnamita que frecuentaba la base donde estaba estacionado. Lo trataba como un hijo porque "le daba pena". Y un día lo cogió robándose granadas para entregarlas al Viet Cong. Tuvo que entregar al niño a la policía militar. Y nunca quiso saber que le hicieron, pero jamás lo volvió a ver).