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Elver Dugo Taims le notifica a sus lectores sobre el deceso de doña María Rodríguez Vda. de Fernando Clemente I, la madre de nuestro querido colaborador, Fernando Clemente II. |
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Desde la muerte de su amadísima señora madre Fernando se ha ido a un retiro espiritoso que tendrá una duración de noventa días. |
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Este retiro franciscano e ignaciano (llamado así porque se lo sugirieron sus vecinos Francisco e Ignacio) incluye un riguroso ayuno en el cual no ingerirá absolutamente ningún tipo de alimento entre el desayuno y la merienda matinal; entre la merienda matinal y el almuerzo; entre el almuerzo y la merienda a media tarde; entre la merienda a media tarde y la cena; entre la cena y la merienda antes de retirarse a dormir; y entre la merienda antes de dormir y el desayuno. |
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Durante su retiro, el insigne escritor también sucumbirá a todas las tentaciones que se le presenten, especialmente aquellas que incluyan a - o se las traigan - las sensuales baladistas y merengueras que tanto le admiran, especialmente aquellas que vengan con par de cajas de Medallas friítas. |
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Notificado esto así, pues vaya entonces nuestro más sentido pésame a la Familia Clemente Rodríguez. |
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De este modo cumplimos con la encomienda que nos hiciera el compungido compañero: que les dejáramos saber a todos ustedes que... Fernando Clemente AHORA SI que no tiene madre. Queden asi también informados algunos de sus detractores - y hasta algunos admiradores - que pensaban que no tenía progenitora cuando si tenía. |
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NOTA: Cuando un amigo cercano le preguntó que si su retiro también lo usaría para buscar CLARIDAD, Fernando, olvidando los lazos amistosos le propinó sendos sonoros y contundentes sopapos, uno en cada mejilla, al averigüau. |