Romero tiene suficiente con que se le asigne un chofer emergente a quien pasarle las llaves cuando coge las notas que coge luego de hacer sus gestiones diarias de "realtor", o cuando las coge como las coge que no sea en su mansión de dorado y haya que llevarlo a ella. (Esta propuesta la hacemos por puro humanismo).
A Pedro El Loco, a pesar de que se siente perseguido por casi todo el directorio telefónico de Puerto Rico, entidades benéficas, iglesias, agencias gubernamentales, periódicos, agencias federales, extraterrestres y todo aquel que le venga a la mente que no le apoya sus locuras, lo único que le hace falta es un chofer que guíe mientras Maga le abanica las pelotas (a Pedro, no al chofer), como hemos visto que está acostumbrada a hacer hasta en actividades públicas mientras Pedro El Loco pone cara de Cristo del Greco - pero volao pa'l carajo - y ella con cara de comemierdísima sororita y sumisa esposa). Total, a uno le pueden echar aire en las pelotas mientras guía o puede poner el aire acondicionado apúntandole hacia los genitales, a una temperatura moderada para evitar el uso de lupa y pinzas si surgiese alguna emergencia fisiológica. Aún así le vamos a conceder un chofer escolta. Es más, vamos a proponer que sea Leo quien escolte a Pedro, de forma tal que estén juntitos para todas las ocasiones que se presenten en las que si no puede ser Pedro que sea Leo.
Para Sila Calderón recomendamos.... ¡un momento! ¿Sila "who"?¿Quién es esa? ¿Es que fue gobernadora del país? Porque, como dice la canción "Amnesia", yo no la recuerdo. Así que necesitamos más detalles para ver que tipo de escolta recomendamos.
Si no aceptan estas escoltas pues entonces le recomendamos a los ricachones estos que se resignen y que se consigan par de escoltas privadas como las de Ñañito de Castro FOOO. Las escoltas (o se dice los escoltas) de Ñañito son dos corpulentos jovenes, muy metrosexuales ellos, con porte de "strippers" vestidos (a lo Peter Hance) que estamos seguros cumplirán a cabalidad con las labores que ponen a hacer a los agentes de la policía que ahora acompañan a los exes a costas del pueblo. Estos muchachitos parecen funcionar satisfactoriamente en cualquier posición que se les requiera u ordene ponerse u ocupar.
Y le vamos a ofrecer esas escoltas mínimas con los componentes sugeridos porque nosotros en esta investigación también llegamos a la conclusión de que las escoltas policiacas que se le brindan a estos desgraciados personajes más bien debieran formar parte de la escolta que se merece la ciudadanía para que nos defienda de esos cacos y cacas (si es verdad que tuvimos una gobernadora) quienes, a pesar de ser millonarios, pretenden seguir esquilmándonos por el resto de sus días, dándose la buena vida y cobrándoselo a la ciudadanía, que bastante chavá está (por no decir jodía y que pueda ofender a algunos lectores).