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Entrando por la salida
Por Fernando Clemente
7 de noviembre de 2006
“Bienaventurados los bocabajos porque ellos cogerán desde arriba” - Eddie López -
 
 
A sus veinte muy radical
y otra cosa a los cuarenta,
y llegando a los sesenta
el cambio es fenomenal.
Hoy su amor es el capital
(olvidó patria y marxismo”).
Su dios, su todo es sí mismo:
un ególatra ilustrado.
El sistema lo ha castrado,
¡que viva el capitalismo!
 
-SEVERO LEON BRAVO-
EL ESPINELISTA ENCOJONAO

 
DE IGNORANCIA Y AMISTAD
 

“Ignorance is bliss”
Refrán Gringo-

 
I LA IGNORANCIA ES ATREVIDA
 
   Cada día que pasa nuestra patria se hunde más en las aguas turbias del absurdo. Nuestro surrealismo existencial supera por mucho las fecundas creaciones de los más geniales novelistas y ensayistas de la humanidad. En Puerto Rico – como en ningún lugar del sistegma solar, la Vía Láctea y galaxias vecinas - “truth is stranger than fiction” o, por decirlo en cristiano, nuestra realidad deja chiquita a las más imaginativas ficciones.

   Nuestro incesante darle vuelta a la noria y malsano afán de comernos por los rabos nos tiene cercados por una jauría de chacales y con un precipicio a nuestras espaldas. (Lo que los gringos, un poquito más poéticamente denminan “between the devil and the deep blue sea”).

   Mientras Borinquen arde sus nerones y neronas tocan la lira y se imaginan ser los máximos protagonistas de nuestro (mediocre) melodrama sin final. ¿Y el pueblo? Bien, gracias a su olímpica ignorancia que le hace creer que vive feliz. Bien... JODIDO, pero no menos creído en las falsas bondades de la “democracia” del colonialismo capitalista y las falsas expectativas que este les crea.

   OH YES, ignorance is bliss. Y mientras más ignorantes de la realidad más felices son los boricuas en sus fantasías. Y ninguna es tan cruel y peligrosa como la de creer que los gringos han intervenido en nuestra vida colectiva para ayudarnos, educarnos, protegernos o, de modo alguno, beneficiarnos.

   Si no fueran tgan felices (y tan ostentosos) en su ignorancia, la gran masa de los puertorriqueños tendría bien claro lo que saben l;os demás pueblos: que el colonialismo beneficia al colonizador y no al colonizado. Ah, pero... las migajas que le caen de la mesa de la mesa de los amos les hace creer que son partícipes del banquete.

   Catorce mil millons de dólares que dólares (¡alabados sean los “billetes verdes” que compran nuestras almas!) anuales en “ayudas”: ¡ay, que buenos son esos yanquis! ¿Que seríamos sin ellos?, clama la cuarta generación de vagos creada por el imperio (y manipulada por nuestros politiqueritos coloiales, para facilitar su dominio colonial y, de paso, subsidiar a sus agricultores y a su industria de alimentos

   Casi nadie dice – y menísimo los achichincles de los yanquis – que gran parte de esas “ayudas” son derechos adquiridos. En otras palabras, que quien los recibe es porque pagó por ellos y no porque el Tío Sam sea un Santa Claus cualquiera. Usted aportó al seguro social. Los veteranos aportaron su cuota de sangre y de salud mental para defender los intereses de la clase dominante estadounidense. ¡Ayudas my foot!

   Casi nadie dice que las multinacionales yanquis se llevan casi treinta mil millones de dólares anuales de Puerto Rico. Para los pitiyanquis que tanto dicen amar a gringolandia y que se mueren por pagar contribuciones federales debía ser motivo de preocupación esta realidad. (Claro, también debía ser motivo de preocupación que la inmensa mayoría de ellos no sabe tres carajos de inglés y, en su anhelada nación, no pasarían por blancos, como aquí).

   Contrario al refrán gringo, la ignorancia no es felicidad, ni marco de placentera satisfacción. La ignorancia es un campo minado. El que se quede en ella es más probable que vuele en cantos a que viva feliz por el resto de su vida.
 
 
“Amigo es un peso en el bolsillo”
-Refrán boricua
.
 
II AMIGO ES EL RATON DEL QUESO
 
   Tengo que volver a hacer ostentación de mi obsolescencia. ¿Y por qué no si es una de las pocas cosas de las que me las puedo echar sin temor a ser desmentido? En este mundo globalizado neoliberfailzado, computadorizado, comemirdizado y deshumanizado, la gente como yo está definitivamente “out”.

   Cada día me convenzo más de que no me gusta tres carajos el inicio del siglo 21. De lo que menos me gusta es la banalidad, la vanidad y la falta de calidad en las relaciones humanas. Ah, y ni hablar de la casi erradicación del más sagrado de tododos los derechos: el derecho a la intimidad.

   Sin que me quede nada por dentro, me proclamo “hombre de otra época” que no ve con buenos ojos estos “desarrollos” posmodernos. Tan de otra época soy que no tengo tolerancia para aquellos que han subordinado los ideales, las buenas batallas y la amistad a su afán por el dinero y el protagonismo.

   Eso de que “amigo es un peso en el bolsillo” es dogma de fe de mucha gebnte en este infeliz y malagradecido paisito nuestro. Lo que lo hace peor es que algunos de sus más visibles y audibles exponentes son conversos, gente que vino “del otro lado”, los “Anakim Skywalkers” de la vida real hoy convertidos en prepotentes “Darth Vaders”. ¿O es que habrá peor capitalista que un exmarxista comecandela, un católico que abjuró de la teología de la liberación, o un independentista, antes radical y hoy entregado a “Amway”?

   “El tiempo pasa, nos vamos poniendo viejos; el amor no lo reflejo como ayer”, escribió el inmenso Pablo Milanés. Y parece que algunos, con ese inevitable “ponerse viejo” de los que no se mueren jóvenes, van más allá de reflejar su amor de diferente manera. Esos y esas son los que sustituyen sus amores. Son quienes hoy aman más su posición económica, su vida de lujos y comodidades y el protagonismo constante que les exigen sus egos recrecidos que a los ideales, los sueños, las lealtades y los amigos de antes.

   Para justificarse tienen un arsenal inagotable de bombas de mierda. Es así porque, en definitiva, se han convertido en unos mierderos para quienes su imagen pública – la apariencia – es mucho más importante que su esencia.

   ¿De qué importa haber echado por la borda los sueños y los ideales que, perdidos ya en el pasado, les permitieron dar la buena batalla? ¡Ay, deja eso, men, que con eso no pagan el Mercedes Benz, el “penthouse” del condominio o la casota en la urbanización con acceso controlado, el sastre en la Quinta Avenida de Nueva York o la marinovia joven.

   Esos son los que vieron la luz del capitalismo posmoderno y los que se las siguen guillando de patriotas, de humanistas y de mecenas de las artes. Esos son los que cada día tienen menos amigos de verdad, aunque cuenten con montones de aduladores o poneros en busca de sus quince minutos de fama.

   Definitivamente soy un ser obsoleto en estos primeros años del siglo 21. Me quedé como 30 años atrás. Sigo siendo independentista, nacionalista y socialista. Jamás he vendido, o alquilado, mi humorismo para lucrarme.

   No soy un humorista “light”; soy hideputa y “politically incorrect”. Jamás he colaborado ni colaboraré con los enemigos de mi patria. “Por más que me paguen bien”. Allá los que lo hicieron y después se han estado cayendo de fondillo negándolo.

   Mi familia me crió con el convencimiento de que el dinero NO ES lo más importante en la vida. Mi padre vivió y murió pobre de bienes materiales e inmensamente rico en dones espirituales. Eso para mí vale más que toda la opulencia y el “ego trip” en que viven esos falsos amigos y examigos de cuyo nombre no me quiero acordar.
 
 
III ADIVINANZA
Pregunta:
    ¿Por qué un líder del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) cruzó, a las millas de chaflán, la Avenida Ponce de León a la hora del "rush"?
 
Respuesta:
    Para no tener que saludar a un líder del Movimiento Independentista Nacional hostosiano (MINH) que venía de frente a él por la misma acera.
 
 
 

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