No sé si los lectores recuerdan la reciente visita de esa "superestrella" que dicen que es puertorriqueña nacida en el Bronx y que está casada con un cantante que dice tener los mismos orígenes, pero que cuando vienen a Puerto Rico mantienen una distancia respetable y considerable de los nativos (a lo mejor pa no tiznarse). Estoy hablando de la Jennifer que todos conocen como Je-Lou, por sus siglas en inglés (aunque a su marido todavía no le digan Me-A, por sus siglas en español).
Con motivos de esa visita tengo un reportaje que, aunque está más atrasado que las misas de San Gerardo, me gustaría compartir con ustedes.
Resulta que para esos días alguien en el Bar de Colacho me sopló en un oído que a Je-Lou le gusta bañarse en cueros en las playas.
Y simultaneamente me enteré, gracias a fuentes fidedignas que me lo soplaron por el otro oído, de que la otra Jennifer, la que es conocida como J-Go (por sus siglas en espanglish), la gordita del Cacapitolio y la gestora del ingrato homenaje al siniestro personaje conocido por Julito Lavate-tú, había decidido irse por las playas en busca de Je-Lou para darle un numerito sorpresa... apestacular y único.
Al enterarme de tan importante noticia politico farandulera, recurrí a lo que he aprendido en el curso de Elen Q Bierto: Disfrasología esencial para ser un buen investigador periodístico sin necesidad de andar diciendo que tienes fuentes en las mas bajas de las altas esferas de la entidad o la persona investigada. De inmediato me disfracé de sensual paparazza femenina y seguí las orejitas que me habían dado.
Resultó ser que en una recóndita playa para ernús mientras la Je-Lou estaba de espaldas a mí, apareciéndose como de la "todo" llegó la J-Go y, sin encomendarse a nadie, la inmensa y paquidérmica gordita se desencueró y se le presentó de frente a Je-Lou disque para sorprenderla, y de inmediato, se puso a posar junto a ella en un descarado intento de hurto de personalidad personal con intenciób de causar confusión entre los admiradores que admiraban a Je-Lou.
Mientras las reacciones del público presente las publicaré en mis próximos reportajes, estas son las imagenes que mi lente empañado pudo captar. Aquí se las presento. Juzguen ustedes.