Cuando Primitivo Aponte dijo que mejor iba preso antes que firmar la Reforma Contibrutiva yo seguí las instrucciones que me dió mi anciana tía Titi 'Ngó y fui y compré una yarda de hilo de pescar de 300 libras y una aguja apropiada para coser con el mismo. Después fui y puse sobre aviso de alerta púrpura a nuestro vecino Gorilón y a su hermano Baby Huey, para que vinieran a casa de Titi 'Ngó en cuanto ella les necesitara. Cuando le pregunté a que se debían sus pedidos me contó lo que le había relatado Yerbo el Molleto, un pana de ella de 105 años recién sentenciado a cadena perpetua por haber violado varias Normas (sin incluir a Burgos) y que está recluído en la cárcel de Bayamón.
Yerbo le informó a Titi 'Ngó que enseguida que se enteraron del posible encarcelamiento del presidente de la cacámara en dicho penal, los archifamosos convictos conocidos como Anacondo Cariño y Pitón el Tierno exclamaron: "¡Carne Nueva!" y reclamaron como propiedad suya a Primitivo una vez llegara a la institución.
Al enterarse de esto, mi tía, que resulta que es pana de una parienta de Aponte, dijo que jamás dejaría que ese muchaco ingresara en prisión sin que ella le cosiera el trasero tras las gentiles amenazas de 'Ana' y 'Pit'.
"Con esos dos no hay cinturón de castidad que resista, ni aún si está hecho de Titanio. Por eso es mejor que vaya cosidito, después de todo es mejor precaver que tener que remediar", me dijo la tía. "Como quiera si no lo veo antes del ingreso pues, al menos tendré los materiales para hacerle las suturitas que fuesen necesarias una vez egrese de prisión. A Gorilón y Baby Huey los necesito para que me lo aguanten mientras coso", concluyó.
Pero cuando Primitivo se enteró por medio de algún penepé preso sobre las intenciones de los dos confinados y se percató que su encarcelación era inminente si no firmaba su propio engendro y se lo enviaba a Anibalín Avecesdós Primitivo dijo rebuznando: "!Yo seré Primitivo, pero no soy pendejo!"
El problema que se le presentó fue que no tenía bolígrafo para estamparle su garabato al embeleco Cotibrutivo. Con la suerte de que Pedro EL Loco todavía estaba por allí esperando a que le diera la hora de salir para el aeropuerto y coger el avión para Virginia.
En un inusual arrebato de condescendencia, el demente lunático le suplió a su monigote el bolígrafo para que firmara la REFORMA CONTIBRUTIVA que entrambos habían preparado con tanto sigilo y tan escondidos en cuartos oscuros (esos cuartos que tanto parecen gustarle al loco máximo del PNP para darle multiples usos, entre ellos, extorsionar a pobres diablos y chanchullar para joder a Puerto Rico).
Fue entonces que, todavía plantao en cuatro, Pedro El Loco le dijo a Primitivo: "Menos mal que yo siempre tengo un bolígrafo escondido en el estuche que más besan mis seguidores. Toma, úsalo para que firmes con tinta mía".