Gracias a nuestro periodista investigador, Elen "Q" Bierto, Elver Dugo Taims tuvo conocimientos directos de un accidente aéreo que ha pasado inadvertido o sencillamente ha sido obviado e ignorado por los medios noticiosos del país, internacionales e intergalácticos a pesar de o tal vez debido a que en el mismo estuvo involucrada una RES-presentante anexionista. De hecho, Elen fue testigo presencial de los hechos.
Todo ocurrió después de la última función circense en la pista de la cacámara baja (y bien bien bien baja que la han puesto sus integrantes) en el Cacapitolio y Antro de Perdición de Puerta de Tierra.
He aquí la noticia.
Me encontraba yo por los campos costeros de Dorado disfrazado de mariachi a ver como le hacía para llegar de forma desapercibida hasta la casa de Pedro el Loco Robeyó en Villa Corrupción (que en realidad queda en Vega Alta) para convocar a la gente a darle una futura serenata EN DIRECTO con la canción Rata de dos patas, que parece como si se la hubiesen escrito al elemento virginiano que funge como Cenador por extorsión por el distrito de Arecibo, que él mismo no sabe ni donde queda ni que vive allí.
Ya había concluido mi interpretación de la ranchera "Allá en la casa grande que tengo en yo Virginia" y el guardia del control de acceso había sucumbido al sueño gracias a mi tufo a tequila, cuando oí algo como una centella reventarse contra el seto de grama detrás de la caseta del control de acceso de Villa Corrupción.
Cuando estuve a punto de concluir que se trataba de un objeto volador no identificado identifiqué a Albruta, que diga, a Albita Rivera como la persona que emergía de la polvareda y hojarasca que levantó el vehículo aéreo al estrellarse. Tal parece que la insuficiencia de combustible a bordo evitó un incendió al producirse el impacto. Yo tuve que sospechar que más que un accidente, fue un aterrizaje de emergencia de esta experta piloto de vehículos aéreos unimotores, quien a mantenido esta habilidad en secreto, aunque era de sospecharse.
Como la representante anduvo atolondrada - aunque salió ilesa - por un ratito, yo le tomé una foto al vehículo aéreo para que nuestros lectores pudieran ver los daños mínimos sufridos por este. Cuando fui a tomarle la foto a Albita caminando toda escriquillada y atolondrada por los alrededores fue que me percaté de que el rollo se me había acabado.
Pero aquí les reproduzco la foto del vehículo aéreo piloteado por Albita la Piloto en el lugar del aterrizaje forzoso.