Alguien nos enseñó que como buenísimos colonizados debíamos ser siempre unos ciudadanos decentes. Ante los peores ataques, persecuciones, saqueos, humillaciones, afrentas y el robo del dinero del pueblo para homenajear criminales decentes, siempre debemos mantener compostura para que no enojemos a los borrachines paladines del decoro que pueden acabárseles la paciencia muy fácilmente y acometernos con macanas, justificar más persecución, allanamientos ilegales y desangramientos o asesinatos vestidos de Justicia Infinita. O sea, que se nos permite protestar no porque la democracia lo establece como derecho, sino porque Toledo tiene paciencia con los que protestan. Gracias Papá Toledo, prefiero la orfandad…a tu autoridad benévola.
Ese que un día nos exigió decencia, buen anestesiador sería, porque sentir indignación, coraje, y crear de vez en cuando un salpafuera, no se nos es permitido, no se nos ve bien, dice mal de nosotros, salvajes con memoria. ¡Pero qué bien les queda a los decentes exigirnos decencia! Las puertas de la Procuraduría de la Mujer no se rompieron con las turbas decentes por razones ideológicas, no (¿serían razones machistas o fascistas?). Exigir que no se quitara de la recepción de dicha oficina la bandera gringoestrellada, la bandera del terrorismo internacional (qué me perdonen los gringos decentes que no se merecen su propio gobierno), es un acto patriótico que justifica encabronarse a los colonizados estadistas, pero los colonizados no estadistas no pueden ni deben romper nada en el Cacapitolio donde habitan sus majestades penepeístas y sus miles de asesores en tonterías y sus grabaciones ilegales, máxime cuando con los chavos del pueblo se pagan homenajes a criminales, propuestos por políticos(as) cabezones(as) pagadas por la gusanera terrorista.
Sea decente y acepte con cabeza baja que nos suban el costo de vida, le dejen desempleado, le lancen a la pobreza en menos de un año, lo dejen sin agua por décadas, le roben el patrimonio natural, vendan las playas, el Yunque, pero, no tiene este pueblo derecho a decir ¡basta ya!, ni a descontrolarse y meterles un sustito para ver si se cagan y se ponen a no hacer nada (no joder mucho) mejor que hacer fiestas a ladrones (que sí nos rejode). ¡Gracias a Dios que viven en una colonia atemorizada de sentir verdadero coraje! En otros países del primer mundo los cachetes de Chiquitota hubiesen caído escaleras abajo por morona traidora y semicubanita; la de Cromañón Aponte hubiese parado en una vitrina de museo antropológico para el disfrute vacilador de los escolares visitantes.
La izquierda partidista quiere ser buena y decente mientras le matan los suyos, se los encarcelan en solitaria como a Camacho, los arrestan como a Tito Kayak, los desangran como a Filiberto. El FBI se ríe del gobierno colonial y no ofrece información alguna para las investigaciones del Departamento de Justicia en relación a las agresiones a la prensa el día que asaltaron la casa de independentistas, cometieron violaciones crasas a la propiedad, intimidad, a la seguridad de ciudadanos verdaderamente decentes, a las leyes de la misma constitución que le han pasado el rolo. Peor que un cristal roto de la vieja Constitución colonial es la agresión brutal de la misma por parte del FBI, y nadie contrata un asesor para calcular el daño moral, económico y social de lo que se rompe sin cristales, lo que se quiebra en nuestra vida de pueblo cada vez que nos amanecen los colorados gringotes asaltando hogares de puertorriqueños, perseguidos por sus ideas y por laborar en organizaciones perfectamente legales.
¡A que Cromañón no contrata un perito en crímenes políticos para que de una vez se esclarezcan los asesinatos cometidos por Julito Lava To, narizón indecente, terrorista apátrida, engreído, soberbio que no merece ni una bala! ¡A que Chiquitota no le pide disculpas al pueblo por su estupidez harto probada y su busconería! ¡A que Toledo no renuncia antes de perder la paciencia con los que protestan! ¡A que podemos vivir sin legisjartura, o con una reducida en personas, empleados, gastos alegres y carros; una que se reúna un mes al año a prueben sólos las leyes necesarias… ¡A que no lo hacen!
Los colonizados estamos empezando a despertar y si nos siguen arrinconando los supuestos “decentes” será muy constructivo transformarnos en gentes totalmente indecentes, porque entonces seremos peores ciudadanos colonizados y mejores ciudadanos libres. |