Yo soy "al revés de los cristianos" (¿Y QUE?) como decía mi abuela paterna. Particularmente en lo que respecta a ese antiguo mito de que uno atempera sus ideales de juventud con la vejez ("Mellow with age", como diría el almirante Arsehole).
Ni he atemperado eso, ni he atemperado los ENCO...CORAMIENTOS que me producen las injusticias, las cobardías, las hipocresías, las codicias y las traiciones que he tenido la desdicha de conocer a través de mi vida.
El que se crea que en esta etapa de mi vida (peligrosamente cerca de los 60 años) le voy a tolerar jodederas o pendejaces a "whoever" está más equivocado que los que creían que la tierra era plana. ¡Oh no, broder, soy "opinionated" y "politically incorrect" y "SO WHAT?"!
Contrario a muchos de los de mi generación todavía creo en los mismos ideales y sigo siendo la misma persona. ¡A mí no me ha seducido el maldito capitalismo! Vivo en un sistema capitalista (versión colonial) pero no me creo ni uno solo de los embustes de ese sistema. Desde principio de la década del 1970 soy socialista y lo seguiré siendo hasta que me muera. (NOTA: No creo ser marxista-leninista aunque probablemente sea Machista-Lennonista)
Nacionalista he sido aún desde antes de salir del closet y proclamarme independentista. En mi época de vivir en la caverna (chequeen con Platón) era anexionista en lo político y nacionalista en lo cultural (igualito que mi abuela paterna.). Para hacer bien corto el cuento largo: entre febrero de 1968 y septiembre de 1973 (¡por obra de Pinochet!) formé el ideario político que me acompañará hasta la muerte.
Mi único dios es Puerto Rico, mi única religió es la santa causa de su independencia nacional: TODO LO DEMAS, teológicamente hablando, me importa un bledo. Las creencias religiosas, o la falta de ellas, es - en el esquema de la vida - algo secundario. Por la sencilla razón de que, con o sin ellas, nuestra responsabilidad como seres humanos es la misma.
Crea o no crea en la deidad, profese o no profese alguna ideología (o mitología) religiosa, usted es sigue siendo un animal social y - MAS AUN - ser racional. Y eso, bróder, hace toda la diferencia.
Su responsabilidad hacia sus semejantes es la misma, sea usted un jodío fundamentalista religioso o un ateo. A usted lo define su humanidad y no sus creencias, o fanatismo religiosos o políticos. Usted puede cambiar de religión o partido las veces que a usted le de la gana, pero no puede cambiar su naturaleza humana.
Y eso pienso esta noche del 23 de septiembre de 2005 - 137 aniversario del Grito de Lares - tras enterarme que las fuerzas de asalto del imperio, junto a su séquito de cipayitos malnacidos han asesinado a mi gran héroe Filiberto Ojeda Ríos. ¡Malo que es ese imperio, coño, que pospuso su ataque para que coincidiera con la gran efemérides de la patria! Eso es lo que ellos llaman "add insult to injury".
Mientras tanto, nuestras aguerridas, revolucionarias y nunca bien ponderadas tribus patrióticas llevaron su guerra chiquita, mezquina, sectaria y personalista al Altar de la Patria. ¡Bravo, correligionarios, así es que se le rinde tributo a los verdaderos héroes de la Patria; así es como se demuestra ser discípulo y continuador de la obra de Ramón Emeterio Betances y de Pedro Albizu Campos! ¡Que la fuerza de cara les acompañe!
Sigan adelante restando y dividiendo y haciendo cada vez más imposible ese gran movimiento de masas que hace falta para el logro de la independencia. Sigan haciéndole el trabajo fácil al imperio al darle credibilidad a su propaganda en contra nuestra. ("¡Si así son ahora:¿cómo serán cuando venga la independencia?!")
Por lo demás: ¡gracias, pero no, gracias! Conmigo no cuenten para contribuir al divisionismo. Prefiero quedarme en el ostracismo al cual me han condenado (sin derecho a ser oído) a ser cómplice de las pequeñeces de unos líderes de ego pomposo y de unas "figuras prominentes" que se vendieron con el capitalismo hace tiempo.
Sigan dándose la lengua, o arrancándose los pellejos, como sea el caso.
¡Hasta la vista, baby, y por favor, cuando salgas cierra la puerta con seguro!