Como el PIPí Gongolí sobrepasa por muchisisísimo al mago Mandrake en eso de hacer brevísimos actos de aparición durante los eventos electorales y mejor logrados actos de desaparición después de cada uno de ellos, hemos tenido que correr la seca y la meca para lograr una entrevista inteligente con alguno de ellos, pero nos ha resultado casi imposible por diversas razones, aunque la principal sea el "principio gasparín" que aplican tras los susodichos eventos.
Aunque nos pudimos acercar a Victor Gordito Rechoncho Ni Tan San Ni Tan Inocencio para cuestionarle el entreguismo Pipigongólico en lo relacionado a cederle el Bosque Tropical de El Yunque a los ameriKKKanos y otros apoyos a los proyectos anexionistas, una entrevista con él nos resultó imposible porque su inmensa circunferencia no permite que nuestros cortos brazos le acerquen el micrófono a una distancia razonable para que podamos grabar sus expresiones (como nuestros lectores deben saber, la pelambrera que tiene el TAIMS no le permite comprar un "boom" lo suficientemente largo para llegar cerca de la boca del cetaceo andante, y aunque tenemos la alternativa telefónica desde que le quitaron los celulares de los beneficios marginales el tipo está más desconectado que). Para colmo, cuando nos grita las contestaciones a las preguntas que le hacemos por altoparlantes, las palabras se pierden en la papada del becerrentante independen¿juat? y lo que se oye es un eco amortiguado e inetendible.
Con la espigada María de Lourdes No Muy Santa-iago ocurrió que, cuando la entrevistamos, nos contestaba las preguntas moviendo sus brazos cual aspas de delgaducho molino de viento a dieta, y las palabras se las llevaban las ráfagas que sus movimientos rubenberriescos generaban.
Cuando tuvimos la suerte de acercarnos a Rubén, el que ve ríos de seguidores donde hay cauces de quebradas secas de seguidores enajenados por él mismo, aunque no pudimos entender mucho de su jeringonza comico-legal a la que nos tienen habituados él y Fernando "Rip Van Winkle" Martin pudimos ver un cambio en los ojos de Rubén. Yo recuerdo que, en los principios de su toma del poder del PIP - cuando era PIP y antes de él jo...robarlo -, Rubén tenía un ojo verde y otro a su lado, ahora pudimos observar que todavía tiene un ojo verde y el otro azulado.
¡Cambios radicales que ocurren en el feudo PIPigongolista!
Y pendiente a los ojos camaleónicos de Rubén, no vaya a ser que de repente tenga un ojo azulado y otro azulado a su lado. Aunque siempre cabe la posibilidad de que termine con dos ojos azules cada uno a su lado.