Como si fuese el presidente de un partido que arrastrase masas, (bueno, en eso de arrastrar masas, al menos tienen a Víctor Gordito ni tan San ni tan Inocencio, que no sabemos si es una masa arrastrada o cargada, pero es una enorme masa), Rubén Berríos resucita de entre los muertos para figurar en la tragicomedia partidista de la solución del estatus de esta colonia de ñoña.
Como si fuese un grandioso libertador, Rubén Berríos resucita de entre los muertos dispuesto a pararse de cara al Océano Atlántico en la Lomita de los Vientos y desde allí, alzar su báculo, dividir las aguas del Atlántico para, junto a su cuate El Pedrófugo - a quien, de paso, le cargariá las maletas - encabezar a una partida de arrastraos que llegarián a patitas hasta las escalinatas del Capitolio Federal en Güashington donde se arrodillaríán penitentemente ante los congresistas norteameiKKKanos para entregarle una cartita oficial en la cual le suplicarían con exigencia que tengan la infinita bondad - digo, uhm... por favor, verdad; si así lo quieren y... eh, no es mucha molestia, ¿ah? - de tomarse un breikecito en su agenda cargada de futuras invasiones y nuevas paranoias, para que, en algún momento - y no tiene que ser enseguida, verdad - le dejen saber al pueblo de Puerto Rico - si pueden, quieren y tienen tiempito - si avalarían un plebiscito sobre el estatus en Puerto Rico - sin prisa, se pueden coger dos años - y si no tienen tiempo para eso, pues.... podrían, tal vez, reaccionar al respecto: puede ser rascándose donde ustedes quieran mientras leen nuestra cartita, o pueden pasársela por el cu...ello o hacer algún gesto similar - para, entonces, nosotros tratar de interpretarlo y ver que carajos haremos a partir de ese momento.
Como si fuese un indispensable al cual nadie busca para entrevistarlo, Rubén Berríos resucitó de entre los muertos, sin que nadie se lo pidiera, para criticar los sectores estadolibristas, estadistas e, incluso, independentistas no afiliados a la colectividad, que le han dejado saber que el proyecto de status aprobado en la Legislatura hace un par de semanas es una porquería, por no decir una verdadera mierda - ¡que es lo que es! - y ofender a mis lectores.
Rubén, quien, tal vez afectado por algún medicamento o por sus delirios de grandeza y de indispensabilidad, ve ríos multitudinarios de seguidores, en ese momento (hace como una semana) tuvo palabras de elogios para Aníbal: “Gracias a Dios, Aníbal Acevedo Vilá es un hombre de palabra, que no se va a dejar chantajear por Rafael Hernández Colón y Carlos Romero Barceló y otros sectores del inmovilismo".
Este Rubén está pasao cuando llama chantaje a las advertencias reales.
Rafael Hernández Cuchín dijo claramente que ese proyecto "sustitutivo" no significa absolutamente nada, pero lo que diga el ponceño no es muy preocupante. Su opinión Anibalín se la puede pasar por el forro para aparentar independencia de criterio y corte de cordón umbilical. Porque, aunque sea una advertencia, Cuchin es de su bando y no va a fastidiarlo tanto como para inducirlo al veto.
Lo que encocora a cualquiera son los comentarios de Romero y los de El Pedrófugo.
Con la sorna e hijadelagranputez que le caracteriza cuando su intención es joder el parto y lo que no sea el parto, Romero dijo que el proyecto no comprometía a nadie con la Asamblea y que era una basura hecha para calmar a los veleteros populares. Entonces como para arreglarlo El Pedrófugo,aunque estuvo de acuerdo con lo que dijo Romero, dijo que no debería vetarlo por eso y dió una garantía que, según él, era más comprometedora con la celebración de la asamblea que cualquier cosa que dijera el proyecto: El Pedrófugo dió SU PALABRA y su compromiso moral.
¡Qué clase de pelotas, my breadfruits!
Por un lado Romero, con la jadeante franqueza que le caracteriza para estas cosas hace publico que lo que le han dado a Aníbal no es más que una soberana cogida de pen... sador en pajaritos preñaos, o sea, de pendejo Romero lo dijo claramente que ese proyecto no compromete para nada al PNP con inclusión de la Asamblea de Estatus en ninguna consulta pasada, presente o futura. Por el otro lado, el exROBERNADOR Robeyó no sólo se lo confirma, sino que le quiere re-coger más de pen...sador. con las garantías ofrecidas.
¿Quien le coge la palabra o le acepta un compromiso moral a El Pedrófugo? Para hacerlo, hay que estar más loco que él: el mismo individuo que dijo que no le interesaba volver a ser candidato a gobernador y en cuanto pudo clavó a Pez-que-ra a quien le había garantizado que no aspiraría; el mismo que dijo que no le interesaba ni el Cenado ni la presidencia del mismo y se clavó al "Pequeño Lou Lou" Loubriel con la intención de clavarse a Ma Clinton (a quien una gran cantidad de sus correligionarios rehusan a decirle Mac ClinTOCK, aunque les amenazen con cubrirlos de miel y amarrarlos en un árbol con un hormiguero de hormigas bravas al pie).
Después de las amenazas disfrazadas declaraciones de esos dos bastiones de la deshonestidad, el ¿gobernador? decidió vetar el "embeleco". Con esos truenos... ¿quien no lo haría?
Tras el veto vino el despotricante lloriqueo del matusalénico líder PIPí Gongólico. El pobrecito dijo que Anibalín “le propinó un duro golpe a la democracia”.
El presidente vitalicio (aunque le pongan otro nombre) del PIPí gongolí, ahora viene con el julepe de golpes a la democracia cuando su partido es el partido MENOS democrático en el tripatidismo oficialista del país; el partido del baile de las sillitas en vez de primarias para escoger cada cuatrienio para las candidaturas rotativas a las mismas cuatro personas que componen su alta jerarquía. "Golpe a mi bolsillo", debiera decir el vividor del fondo electoral y el que más distante a puesto la solución del estatus para nuestro pueblo con el imbécil proyecto que, junto a los anexionistas apoya y que Avecesdos les vetó.
“Yo creo que no queda la menor duda que los sectores más recalcitrantes e inmovilistas del PPD, encabezados sin duda alguna por Rafael Hernández Colón, como yo había advertido, han chantajeado a Aníbal Acevedo Vilá y éste se ha plegado aun a costa de no cumplir con la palabra que empeñó ante el liderato popular, el liderato independentista y el liderato del penepé. De todas estas cosas surgen cosas buenas. La primera cosa buena que surge es la realización de la verdad, que el pueblo puertorriqueño ahora sabe qué peso le puede dar a la palabra de Acevedo Vilá”, dijo Rubén, a quien se le puede amarrar con una camisa de fuerzas junto a su pana El Pedrófugo, cuya palabra no vale un follón de prostituta.
¿Como demonios va a venir con esa bazofia de inmovilismo este individuo, uno de los progenitores del dichoso proyecto sustitutivo, que - repetimos - pone todo en hold por dos años y luego nos trae al comienzo de nuevo? Es que él y su PIPí Gongolí tienen que agarrarse a eventos electorales, los que sean, con tal de sacarle chavos al pueblo de Puerto Rico, aunque digan lo contrario o le hagan caso omiso al planteamiento cuando se le plantea.
Otra de las declaraciones absurdas hechas por el Pirata Barbablanca Berríos (recuerden que le pirateó el proyecto sustitutivo a Robeyó) detacan unas de que con el veto a la medida PNPIP el Gobernador rompe con una tradición que han mantenido los primero ejecutivos y que dede cumplir con su palabra. ¿En qué país vive este individuo? Muchacho, hace tiempo que eso no se practica a cabalidad por los ¿gobernadores?. ni por los políticos. Lo que yo si entiendo aquí es que Anibalín se está retractando de una acción que iba a tomar, como lo era firmar el embeleco sustitutivo, que sí iba en contra de su palabra en torno al proyecto de estatus. El que traicionó a SU PALABRA y a lo que llama su ideal fue Rubén desde que le dió la espalda a la Asamblea Constituyente y, por ende, al pueblo, al sacarse de la manga el monguísimo y patético proyecto, plagiado del de El Pedrófugo.
Yo creo que es bueno que Rubén y todo el PIPí Gongolí no se olviden que lo que él preside es una famélica organización, con hambre de fondo electoral más que de simpatizantes, que no quedó inscrita en las pasadas elecciones y cuya inscripción poselectoral tiene visos de ilegalidad.
Y que se quite el guille ese de ser el gran gurú del independentismo puertorriqueño, que cada vez que abre su soberbia boca, más claro se oye el glub glub glub del que se ahoga en el mar de sus propias lágrimas y su constante lloriqueo, y desaparece en las profundidades del olvido de la gente y de la Historia.