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06 de abril de 2005 Elver Dugo Taims San Juan, Puerto Rico |
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Pensamiento positivo del día: "Si nada me sale mal hoy, tendré un buen día" | |
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DE TINGLADOS Y TINGLARES
Por Elen "Q" Bierto Para Elver Dugo Taims |
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Gran poder tiene don dinero, que compra cualquier gobierno - Ano Nimo | |
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¡Vas mal, vas mal, vas mal, muchacho, vas mal!
Así hay que decirle a Anibalín Avecesdos Vilá, que desde que llegó a la gobernación está actuando muy diferente a lo que decía en su campaña, cuando era Aníbal Acevedo Vilá. Hay que apuntarle a su favor la aceptación de una debacle económica gubernamental heredada, pero hay que oponerse a las soluciones que hasta el momento ha presentado para sacar al gobierno de ese mierdero. Hasta el momento todas las medidas van dirigidas al bolsillo de los trabajadores puertorriqueños - que es decir la clase media, los ciudadanos honestos que pagan impuestos - y esquiva a los ricos, a las empresas deudoras, a los evasores adinerados y a todo aquel a quien en realidad debiera de estarle cobrando lo que debe. Tampoco toca a los funcionarios electos y no electos que se "jartan" del erario, los mismos que, junto a él, le piden al pueblo que se ajuste los pantalones. Anibalín también ha traicionado a la ciudadanía y a la posibilidad de una Asamblea Constitucional de Estatus al darle el visto bueno al pobre y nebuloso proyecto "sustitutivo" del PNPIP - en el cual la mencionada opción aparece tan clara como el cometa Halley en su punto más distante de la tierra. Para colmo, todo indica que, para lograr que los anexionistas (o sea, El Pedrófugo) incluyeran esa claramente oscurísima mención de la Asamblea el ¿gobernador?, comprometió la consulta al pueblo en torno a la unicameralidad. Para más colmo, el permitir un alza en los precios de los créditos en el sistema universitario del estado (digo, de la colonia) sin llevar a cabo un estudio previo en torno a los ingresos de los estudiantes, es actuar irresponsablemente y querer echarle la carga encima a los universitarios y sus familiares además de los contribuyentes ya mencionados. Mas aún, decir ahora que los universitarios deben resolver los problemas universitarios por respeto a la autonomía universitaria es querer tomarle el pelo hasta a un calvo. Entonces, ¿para que carajos es gobernador?
Este tipo parece que no se quiere meter en nada.
¿Qué le cuesta a Avecesdos hacer declaraciones a favor de los estudiantes o por lo menos de que se discuta el alza entre la comunidad universitaria, ya que teme exigirle a la Junta de Síndicos seguir el reglamento universitario? ¿Que le cuesta vetar el proyecto "sustituvo" del PNPIP y mantenerse firme en su proyecto original? ¿Que le cuesta insistir en que se consulte al pueblo sobre la unicameralidad el 10 de julio, como está establecido por ley?
O sea, que para lo que Anibalín llegó a la gobernación es para... todo lo contrario a lo dicho durante la campaña. Y machacamos: no interviene en el alza de la matrícula en la universidad; El Pedrófugo se lo está pasando por los cojonofugos; y los desarrollistas...¡tranquilos!... Con la actitud asumida ante el caso HR/Marriott el mensaje que se les ha dado es: ¡Que violen los reglamentos junto a las agencias e instituciones del estado - digo, de la colonia -, y si alguien cree que se ha hecho algo ilegal... pues que traigan las pruebas y los demanden en los tribunales! ¡La misma mierda, en distinto palito! Así que griten conmigo a coro:
¡VAS MAL, VAS MAL, VAS MAL, ANIBAL, VAS MAL!
Llegamos al Marriott.
El caso del Marriott explotó unas semanas antes que el caso del alza en los créditos en la UPR. Y cuando explotó (¡gracias a las denuncias de los ambientalistas y NO al silencio del alcalde de Carolina), leímos unas declaraciones del secretario de la gobernación que nos dejaron bembidifusos: 'El Gobierno determinó ayer que no existe “ninguna argumentación válida” para revocar los permisos otorgados por las diferentes agencias para la expansión del hotel Courtyard Marriott en Isla Verde', decía el parte de prensa en el Nuevo Día. Mi pana, si proteger las costas y playas porque sirven de habitat para especies en peligro de extinción (las mismas playas puertorriqueñas están en peligro de extinción) y porque pertenecen a todos los puertorriqueños no son dos argumentaciones válidas para la revocación de los malditos permisos, a la verdad que lo que abunda en la "rejuvenecida" rama ejecutiva, a nivel de Fortaleza, son una partida de anquilosados y fosilizados jóvenes incompetentes, unos miedosos que no se atreven parársele de frente a los desarrollistas o a quienes tal vez les han encontrado un precio, y ya han cobrado, por lo que se lanzan a ciegas a la defensa de algo que es a todas luces ilegal y, más aún, inmoral, antiético y "antinatura".
El secretario de la gobernación, dando la cara por el ¿gobernador? lo despachó todo como aquí lo despachan todo, con un "los permisos están en orden", cuando, luego del pedrofugato, todos sabemos que los permisos se consiguen "a como de lugar" y no están en mucho orden que digamos. Si el primero en cometer fraude contra el gobierno lo fue el mismo exROBERNADOR cuando se agenció su pensión y por lo cual no se le ha metido mano judicialmente - ni se le meterá, porque no creemos que haya disposición para hacerlo -, entonces es obvio que toda transacción hecha o comenzada bajo su gobierno debe ser meticulosamente investigada porque alguna trampa, algún pillaje o alguna ilegalidad tiene que tener por algún lugar. |
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Entra José Aponte de la Torre que como quiera ya estaba adentro
A pesar de que se señala a José Aponte de la Torre como uno de los firmantes de varios contratos aún vigentes cuando se le traspasó el Balneario al Municipio de Carolina, el primer ejecutivo salió a demandar a varios departamentos gubernamentales y a los desarrollistas para detener de alguna forma el proyecto. No voy a entrar en detalles pero si voy a decir esto. En este artículo yo iba a caerle encima a José Aponte de la Torre, el llamado Gigante Mayor de Carolina, ya que aparentaba estar metido hasta el soco del medio en esta situación y quise darle tiempo a que apareciera en varios programas radiales con documentos que le esculparían de cualquier chanchullo en contubernio con los dueños de la hospedería, el desarrollista y las agencias gubernamentales implicadas. En su peregrinaje radial, por la evidencia que mostró a los entrevistadores, quedó "claro" que este proyecto en playas del pueblo de Puerto Rico se originó durante el Pedrofugato y que, al serle traspasado el balneario al Municipio, el alcalde heredó la "mogolla". Aún así y después de todos los "exhibits" (como llamó los distintos documentos presentados en todos los programas de análisis político en los que le oí), me pregunto por qué el alcalde no actuó con más premura. Aponte pudo haber denunciado toda esta hijadelagranputez desde un principio sin haber esperado a que fueran "Tito Kayak", los Amigos del Mar y otros ambientalistas los que tomaran la iniciativa de rescatar los terrenos invadidos por la empresa Marriot y los desarrollistas. Declarar ahora de que fue "obligado" a ceder el terreno porque si no no le daban el balneario... ¡hombre, a otro perro con ese hueso! El mero hecho de que el municipio, teniendo conocimiento hace casi una década de toda la
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Vista aérea de la Playa de Isla Verde, detrás del Hotel San Juan. La playa sólo puede ser accesada por la urbanización Biascoechea o por la Calle Tartak. Los grandes hoteles y condominios tienen privatizados los otros accesos. A los desarrollistas, si los dejan, hacen lo mismo con el Balneario de Carolina. | situación y sus ilegalidades, no hubiese hecho nada entonces y venga a sacar pecho ahora y a decir que fue engañado, es un cuento apropiado para alguien que se mame el dedo. Para mí que el primer ejecutivo carolinense le estaba echando tierrita a los acuerdos con esos roedores de la ecología, ¿por qué razón?, sólo su peinador lo sabe. ¿Habría pensado que todo pasaría desapercibido, sin causar mucho pugilato, y que él retendría las 45 cuerdas restantes a cambio de dejar que el curso de las aplanadoras continuara? Tal vez, pero Aponte ahora reconoce que tuvo MIEDO de que le quitaran el Balneario si se oponía al proyecto. ¿Tendría Sila razón en cuanto a los lloriqueos privados de Aponte suplicando por cosas? Hay que ver que, cuando Tito Kayak y los rescatadores sacaron del "eslembe" a Aponte de la Torre, ya la empresa desarrollista había comenzado la sepultura de ese terreno al sembrarlo bajo mogolla, preparando el terreno para levantar la lápida multipisos que hubiera llevado como epitafio algún nombre de hotel o de condominio exclusivo.... como los que llevan todas esas otras lápidas que han erigido por toda la costa de Isla Verde, como lo son: ESJ Towers (en la foto), Hotel San Juan, Hotel Ritz Carlton, Condominio Reina del Mar o La Casa Cuba, entre otros. Pero, a pesar de todo, en el caso de José Aponte, "el Bueno", más vale tarde que nunca, aunque entendemos que, ocurrida la tardanza, puede ser más "asertivo" y más exigente en su enfrentamiento con HR y Marriott.
La gran Cuchinada
Este caso está constituido por tres patas a las cuales llamaré "rarezas". La primera es el cambio de personalidad del ¿primer? ejecutivo en cuanto a lo que es y lo que proyectaba antes de las elecciones, y la segunda es el enredo que tiene José Aponte de la Torre respecto al robo de nuestras playas. La tercera salió a flote cuando se empezaron a dilucidar las demandas en torno al caso. Resulta que el abogado del desarrollista y del Hotel es nada más y nada menos que José Alfredo "El Cuchinito" Hernández Mayoral, el mismo que Sila y Cuchin quisieron endilgarle a la Veleta Popular como candidato a ¿gobernador? en las pasada elecciones. Su padre, Rafael Hernández Cuchin, cantándose pura sangre español, llamó adscripción retórica la presencia negra en la cultura puertorriqueña y en el SER puertorriqueño (¿Y su agüela 'onde está?). Aunque la sangre taína pasó el cedazo cuchinista, la sangre negra es anatema para el ex¿gobernador?. Su gigantesco y voluminoso hermano menor, el Cenador Juan Eugenio Hernández Mayoral, quien dió señales de ser inteligente, de repente se descubrió como niño malcriado y bruto cuando censuró el que su padre se casara, aún después de llevar viudo un tiempo razonable. Además, el pichón de ballena destrozó el pitiyancómetro de los Cuchinitos cuando se unió a Lucy Arce y Jennifer González en la defensa por la permanencia del fuerte Buchanan en Puerto Rico (de hecho, en ninguna de las fotos aparecieron de puercos enteros "El Tiguere" y "J Go-rda" porque sus dos mastodontescos físicos no cabían en la misma foto ¡Bueno, a veces no cabe uno sólo... imagínese los dos!) O séase que se sea siendo, que en la destacada estancada familia ponceña tenemos (1) al padre abiertamente racista, aunque lo quiera disimular usando un lenguaje "suaaaave"; (2) al hijo menor representando el entreguismo y pitiyanquismo cuchinesco; y (3) al segundo de los vástagos como el estandarte de la mentalidad antiambientalista y prodesarrollistas del fosilizado clan ponceño. Menos mal que el mayor se mantiene alejado de toda la pendej..., la cosa pública, como también lo ha hecho la hija, después de aquellas lejanas aventuras policiacas de juventud. Cuando en las vistas iniciales de la primera demanda se le indicó que el Instituto de Cultura Puertorriqueña podía detener el proyecto, José Alfredo, que probablemente piensa que Isla Verde, por estar cerca de Piñones, es tierra de las adscripciones retóricas (los negros, según su padre), declaró: “Aquí no ha habido ningún hallazgo arqueológico”. ¿Y qué, canto de becerro ponceño? Este joven abogado debe ser de los que, si lo dejan, se prepara sopas con cotorras puertrorriqueñas de aperitivo y se jampearía un filete de carey con unos sesitos de manatí rebosados junto con los desarrollistas. Si este "rarísimo" y zigzagueante individuo ya una vez por poquito es el aspirante a la gobernación, no dude que repita el intento.
Cuando aspire para gobernador, si se atreve, recuerden este capítulo de su "pedigrí". Este individuo, como gobernador, facilitaría la construcción de la descabellada idea de El Pedrófugo de hacer de Puerto Rico una Isla Ciudad. Y, con esta situación, Acevesdos Vilá, vuelve a patinar como la maquina que patinaba cuando salió de San Juan, y en vez de mantener distancia, dice que no ve nada malo en que el Cuchinito defienda la destrucción de las playas de Puerto Rico por parte del mejor postor. ¡Qué clase de impostor! No olviden que el Cuchinito es asesor de Anibalín y ayudó ern la preparación del programa de gobierno del actual ¿gobernador? |
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Por mi parte
Por mi parte yo me pregunto lo siguiente: ¿Si la pesca del tinglar o el carey está prohibida por ser especies en peligro de extinción, destruir las playas donde anidan no es un crimen semejante o peor? Yo creo que el mero hecho de estar construyendo en esa donde desovan estas tortugas es más que suficiente para detener el proyecto. (Lo próximo sería querer construir en el Yunque... y esto no está muy distante de ocurrir) Además, las playas de Puerto Rico no están a la venta. Las playas de Puerto Rico (la zona marítimo terrestre) son de dominio público por disposición constitucional. Lo lógico sería que para disponer de ellas habría que consultar al Pueblo - pero, si no quieren consultarlo sobre la unicameralidad ni sobre la Asamblea de Estatus, se pasan por el escroto una consulta sobre el destino de NUESTRAS playas. Así que si el gobierno no hace nada o menos que nada, es el pueblo de Puerto Rico, o sea, la sociedad civil, la que tiene que enfrentar a los destructores de las costas y al mediocre gobierno que desgobierna a este país... y hablamos de todas sus ramas. En contubernio añejado, el gobierno y los desarrollistas ya se ocuparon de asesinar los hermosos cocoteros con sus coronas bailando al viento, los pinos ululantes con la brisa y los uveros dispersos por la zona costera, desde Punta Las Marías hasta el Marriott, con la construcción de multipisos (condominios y hoteles) lapidarios interpuestos entre la carretera y el mar. También nos bloquearon a todos la vista hacia el horizonte marítimo para dársela a los inquilinos de los edificios o a los turistas que visitan la isla y se alojan en esas hospederías. Si se les permite pasar del Mariott, la llaga de cemento buscará extenderse por toda la costa, rumbo al este, y eventualmente seremos prisioneros encarcelados en una isla rodeada de edificios por todos sus lados. Nuestras playas son del pueblo y para el pueblo. Nuestras playas son para nosotros darnos un buen chapuzón en ellas, o sentarnos en la arena, o acuaplanear, o para mirar al mar besar al cielo en el horizonte. Las playas son para los jueyes, las jueyitas, las almejitas, los cobitos, las palmas, los cocoteros, los uveros y los tinglares, no para seguir creando tinglados turísticos.
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Para que leas LA DEMAGOGIA DEL MICROFONO de El Gas Parín |
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