En cuanto al incidente –de todos conocido- del “arrebatamiento” del alcalde Jorge Santini en el operativo de Caimito, ocurrido hace más de un mes, pero que por alguna razón altamente sospechosa, no es sino hasta ayer, que llegó a conocimiento público, hay que señalar lo siguiente:
El alcalde que “güele” es ahora un “güelío”:
Es evidencia clara y contundente que el perro policía “güelió” al alcalde y lo señaló como poseedor de drogas. Es decir, que ahora Santini, que se dice que es un “Güeli-Güeli”, está confirmado para la historia como un “güelío”. [Esto es coincidental y debe analizarse a la luz de la reciente decisión del Supremo a los efectos de que cuando un “oficial” de la unidad canina de la policía olfatea, no se necesita orden de registro. Con la “güelía” basta para que haya causa probable para el arresto.] Al no arrestarlo de inmediato, al “güelerlo” el can, la policía violó el ordenamiento vigente.
Se ha creado una nueva presunción de delito:
El alcalde, que llegó a la Cafetería Betsy por voluntad propia, guiando su motora, a la 1:00 de la mañana, alega que los policías le querían fabricar un caso. Este señor, que diz que es abogado, alega que porque los policías fueron en el pasado escoltas de Sila, se les puede aplicar la inferencia de que quieren “perjudicarlo” o hacerle una faena política. [¿El ladrón juzgando por su condición?] Haber sido escolta de Sila es pues, la presunción más absoluta de que estaban allí por razones políticas con la intención de “fabricarle” un caso. Lo más grave es que este es también buen razonamiento para el otrora abogado Fortuño y Figueroa Sancha, que lo han repetido como si fuera causa probable de delito. Estas aseveraciones son, además de disparates jurídicos, errores de estrategia política, porque entre los que votaron por el PENEPÉ hubo muchos populares que ahora están arrepentidos. Y más aún, lo que demuestra es la sinrazón o locura de la paranoia de estas personas. [Por analogía hay que concluir que haber sido del cartel de Rosselló es pues una presunción de que se es corrupto y pillo.]
El delito del alcalde: obstrucción a la justicia:
El alcalde, en su arrebatada locura, cometió – y es claro y evidente de los hechos que se han visto y escuchado- el delito de obstrucción a la justicia, pues con el reperpero que formó, destruyó el operativo y ordenó a salir de allí a sus subalternos policías municipales, profirió epítetos e improperios contra los agentes estatales del orden público, etc. Los elementos del delito en cuestión son evidentes de la faz de los hechos.
Alejo Maldonado es el héroe del alcalde “güelío”:
Entre sus arrebatadas y estridentes imprecaciones en el momento de los hechos, el turba “cabalgador de motora” hizo alusión a su héroe: Alejo Maldonado, diciendo que lo que se debería hacer con los policías era ponerlos de rodillas y volarle los sesos de un disparo. ¿Es Santini acaso cómplice o encubridor de los asesinatos del Cerro Maravilla? Sin duda es el antihéroe campeador de la impunidad (no como El Cid adalid de la justicia, sino porque “campea por su respeto”).
El FEI para los policías será el bumerang para Santini:
Santini vociferó que va a someter al Fiscal Especial Independiente (FEI) a los dos policías estatales involucrados en el incidente. No sabe usted que la evidencia prima facie es más obvia en contra de él que en contra de los dos policías alegadamente ex escoltas de Sila que él pretende acusar. Entonces es lógico preguntarse ¿FEI para quien?
La Némesis de Santini:
Me parece que a Santini le llegó la hora de su Némesis. Apliquen la historia mitológica a la situación y verán que le cae como anillo al dedo:
Némesis, hija de Nix (la diosa noche) [los hechos de la “güelía” de Santini ocurrieron pasada la medianoche], personifica la Venganza divina, y por eso se encarga de castigar a quienes caen en la desmesura, uno de las grandes faltas para los griegos. [¿Acaso lo que hizo Santini no fue la gran desmesura?]
Esta desmesura o Hubriz (hybris) es por ejemplo el exceso de felicidad en los humanos, el orgullo, la soberbia, y por supuesto el desafío a los dioses. [Si algunos adjetivos se le pueden aplicar a Santini, son precisamente la prepotencia, el orgullo, la soberbia y su constante actitud desafiante a todo el que discrepe con él o le señale alguna falta, incluyendo el can que lo “güelió”...]
La existencia de esta venganza divina encuentra su explicación en la cosmovisión que tenían los griegos, para quienes el equilibrio (svfrosunh) era lo más importante. Cuando éste se rompía, se ponía en peligro el orden de las cosas, por lo que era necesario el castigo para mantener al mundo tal y como es. [FUENTE: http://www.solonosotras.com/archivo/25/cult-mitol-120602.htm ]
CONCLUSIÓN Y PRONÓSTICO:
Estamos ante el epítome del desequilibrio total; ante un desquiciado mental, amoral, sociópata y un político maquiavélico a quien nadie le ha puesto límites. Sus desaciertos ya se pasan de castaño a oscuro y ponen en peligro el orden de las cosas. Quizás el Secretario de Justicia, (el otro turba falto de gallardía) más amigo de Fortuño que de Santini, utilice este incidente altisonante y escandaloso para perpetrar la venganza del “Mamao”. Pronostico “castigo seguro” y “mano dura” para el “Güelío” del alcalde. Desde que acusó y difamó impunemente a René, Calle Trece de “tecato” y luego “se juyó” cobardemente cuando éste lo retó a que se hicieran la prueba del pelo para saber quién es el usuario de drogas, Santini ha escuchado el clamor del pueblo. No en balde está tan “arrebatadamente” paranoico y nervioso. Santini se “güele” algo, de ahí tanta desesperación y la súplica a gritos a su pana de Rivera Schatz en el momento de los hechos. El Némesis contra la impunidad de Santini se le viene encima. A este “güelío” se le puede aplicar el sabio refranero popular:
“El que se pica es porque ajo come.”