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«¿ME LO GANÉ?, ¿Sí?, ¿De verdad?»
Con un gran gesto de sorpresa y emoción, Tina Casanova recibió la noticia de que era la ganadora de la primera edición del Premio El Barco de Vapor en Puerto Rico. La escritora sintió una mezcla de alegría, satisfacción y entusiasmo,sobre todo, porque para ella este galardón signifi ca la apertura de nuevas puertas y oportunidades, tanto en la Isla como en otros países, al tratarse del premio de literatura infantil más distinguido en el mundo de habla hispana. «Como autores boricuas, nos cuesta mucho trabajo salir de aquí. Este premio me da la oportunidad de que mi trabajo sea distribuido fuera de Puerto Rico; se abrirán nuevos caminos, lo que se me había hecho bien difícil», reconoció Casanova.
Reflexiona acerca de la literatura infantil y juvenil
Para Casanova no existe una diferencia marcada entre la literatura para niños y la literatura para adultos porque, según cuenta, las dos tienen que atrapar, entretener y educar a los lectores. «Eso sí, en el caso de la literatura infantil, tienes que convertirte en niño a la hora de escribir », explicó la autora, al referirse a que hay que cuidar el lenguaje y desarrollar el tema conforme a los intereses y a la realidad de este público.
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En un aparte, Tina Casanova y su esposo, Sigfredo Rodríguez, departen con la Primera Dama, Luisa Gándara, quien asistió al evento como parte de sus iniciativas de respaldo a la lectura. | |
Tina Casanova puso en práctica sus tácticas de convertirse en niña a la hora de darle vida a Pepe Gorras, o la extraña historia de un perro sin cabeza, novela que le valió el Premio. Con esta novela, de corte realista, que narra las peripecias de una pandilla de preadolescentes, Casanova busca acercarse más a los jóvenes lectores por medio de una historia que recrea la cotidianidad de los chicos y las chicas.
«El grupo de lectores más difícil está compuesto por niños y niñas de 8 a 12 años, ya que no son niños, pero tampoco son propiamente adolescentes. En esas edades, están en un proceso de transición, y enfrentan confl ictos que se recrudecen en la adolescencia. Por eso, busco llegar a ellos mediante historias con las que puedan identifi carse», manifestó la escritora, quien ya tiene en su haber varios libros infantiles.
La relación de Casanova con las palabras comenzó en su infancia cuando, en vez de escribir y leer palabras, las dibujaba.
«Los adultos de mi familia celebraban ese arte», recordó emocionada, quien se cataloga como una lectora reaccionaria, ya que desde pequeña cuestionaba los argumentos de los autores y los desenlances de las historias. «Cuando te inicias en la lectura y te atrapa, ya estás atada a ese mundo de la palabra», señaló. Desde que era una niña, cuenta Casanova, «pensaba como autora, me involucraba tanto que, por fuerza, tenía que escribir». Libros y autores atesoradosTal es su amor por las palabras y por los libros, que todavía conserva en su biblioteca personal algunas novelas de la infancia y de la adolescencia. «La náusea, de Jean Paul Sartre, es el libro que he arrastrado conmigo toda la vida», confesó Casanova. A Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez, lo considera su biblia. «Es el libro que siempre quise escribir. Al principio no quise leerlo, pero el día que lo hice me deslumbró. Lo he leído cuatro o cinco veces y siempre se produce la misma magia».
Otro de sus libros favoritos es Alegre, de Hugo Wast. «Me identifiqué mucho con esta novela que leí en la niñez y todavía continúa siendo especial», respondió al preguntársele sobre sus obras infantiles favoritas, entre las que se encuentra también La cabaña del tío Tom, de Harriet Beecher Stowe.
Un ingrediente para cautivar a los niñosA Tina Casanova le preocupa el desinterés que, a menudo, muestran los niños y los adolescentes por la lectura, sin embargo, admite que esta reacción se debe, en gran medida, a «lo poco atractivos que son los temas de los relatos para estas edades». La ganadora del Premio considera que un ejemplo de cómo un libro puede despertar la pasión en estos lectores es Harry Potter, de la autora británica J. K. Rowling. «Creo que a Rowling deben darle el Premio Nobel de Literatura, porque con sus historias logró cautivar a un público que no leía. Harry Potter es un fenómeno. La autora fue muy asertiva y creativa. Podrá haber imitaciones, pero ella fue la primera en crear una historia y un personaje genuinos».
Casanova entiende que es fundamental que los escritores se renueven. A eso le atribuye el éxito de Harry Potter. «Los medios electrónicos han evolucionado y nosotros los autores tenemos que competir con ellos porque, si no lo hacemos, perdemos; tenemos que llamar la atención de nuestro público». Este es, según la escritora, el mayor reto de los autores de literatura infantil, aunque no el único. «Los padres, los maestros y los bibliotecarios constituyen otro grupo al que hay que atrapar porque son ellos quienes dirigen y educan a los menores. Por eso todavía queda mucho por hacer; tenemos que educar a nuestra sociedad. Nuestra literatura infantil y juvenil necesita que todo el País se una para promoverla». Reclama más apoyo para los escritores nuevos
En Puerto Rico hay muy buenos escritores, «pero su talento no siempre es reconocido ». La autora de Pepe Gorras, o la extraña historia de un perro sin cabeza opina que el respaldo a los escritores es muy escaso, lo que los lleva a nadar contra la corriente en su lucha por promover la literatura. «Escribir en Puerto Rico es casi un acto de suicidas», declaró Casanova, quien además celebró que existan premios como El Barco de Vapor, que buscan talento nuevo y que le dan un incentivo a los escritores con experiencia para que continúen escribiendo. Para Casanova, lo importante de este tipo de premio es que ayuda a la difusión de las obras literarias de los autores ganadores. «Esta atención, más allá de la compensación monetaria, es lo más valioso de los premios», concluyó.
Tina Casanova es la primera escritora puertorriqueña en recibir el Premio El Barco de Vapor.
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