Eso ocurrió un día en Macondo, my breadfruits, ese pueblo creado por el Gran Gabo, donde todo lo absurdo, maravilloso y surreal no sólo es posible sino que es su realidad cotidiana. Aún así, comparado con Puerto Rico, Macondo y los macondinos, macondianos o macoñosos (como se les llame) son unos bebecitos de teta en cuanto a eso de surrealismo vivencial.
Aquí revivimos el cuento de García Márquez por dos días consecutivos... y facilmente lo hacemos un tercero y un cuarto y un quinto por cualquier rumor que cualquier hijuela eche a correr.
A mi juicio esto es así, no sólo porque estamos a la merced (porque queremos y los dejamos) de unos políticos que más bien son burros (con el perdón de los burros), sino porque estamos IDIOTIZADOS por la realidad irreal e irrealidad real de nuestra política cotidiana así como por un chorro de vividores y embaucadores de la moral y de todo principio; y por los medios de comunicación masiva inescrupulosos en manos de unos individuos igual de inescrupulosos a los que hemos permitido insensibilizarnos. Hemos llegado hasta un punto - aunque no lo parezca -, en que, como ya no creemos nada, lo creemos todo, y que por considerarnos inmanipulables, terminamos siendo marionetas de cualquiera que tenga un atisbo de poder. O hable excreta con autoridad.
La primera recreación del cuento la hicimos el jueves, 21 de julio de 2005, debido a un anuncio por parte Efraín Reyes, presidente de la Asociación de Detallistas de Gasolina, que creó la crisis "gasolinera" al decir que sólo quedaba gasolina para tres días.
Este tipo, al igual que la madre de Macondo, difundió una noticia sobre la posibilidad de que se acabaran los abastos en el término por él estimado, pero a diferencia de la mujer macondiana, a este esperpento contó con la ayuda y la complicidad de varias estaciones de radio, especialmente las dos claramente alineadas con el PNP de Pedro El Loco, las mismas estaciones a las que les importa tres pitos el ayudar a desestablizar al país más de lo que está y de fastidiarle más la salud mental al "puertorriqueño idiotizado" o a los idiotas puertorriqueños. Estas dos estaciones, como todos saben, son la WAPAchosa estación de los indeseables gusanos excubanos, Getulio Blanco Pi y su placenta que habla, JogjitoBlanco, y Radio Uno, la estación que cobija a Luis Dávila Culón, el del programa En La Mierdilla, que fue uno de los que se ocupó en crear la histeria).
Muy distinto a la madre del cuento del Gabo, que no sabemos si sabía las repecusiones de su premonición o que su comentario generaría el evento que ella anticipaba sin saber específicamente cual sería, este granuja admitió él mismo que él sabía como reaccionaría la gente y que esa reacción de caos era predecible porque “los consumidores siempre reaccionan así, como cuando se avisa un huracán”.
¡Ah, claro... lo que no dice es que gracias a ese caos él, así como los miembros de su Asociación, se llenan los bolsillos y ni hablar de los Mayoristas, como Gulf, Texaco, Esso y Shell, que en ningún momento desmintieron la noticia, porque... de que a los puestos de Efraín Reyes y muy probablemente a todos los detallistas les quedara gasolina para tres días a que a los mayoristas le quedaran abastos para tres días, va un gran trecho. Pero los grandes hicieron un chitón cómplice que en nada ayudó a calmar a la ciudadanía.
Por eso entendiendo -y lo repito - que este individuo y las estaciones radiales implicadas deben ser tratados por las autoridades como aquel hijuela que grita "fuego", dentro de un teatro lleno de gente, que sabe el pánico que creará y los efectos trágicos que puede traer.
Lo más insólito y risible de toda la situación fue que las declaraciones de ese becerro crearon un caos que lanzó a la ciudadanía a la calle a hacer fila en sus carros para llenar el tanque que estaba lleno y que vaciaron mientras esperaban para llenarlo. Los IDIOTAS aguantaron bocinazos por un rato pero, según se ponían más "crispy" por el revolú generado dejaron de aguanrale pendejaces a nadie ni por un momento, lo que trajo por consecuencia discusiones de carro a carro, mentás de madre y mandás pal carajo que no trajeron mayores consecuencias porque los policías que se personaron a las zonas problemáticas evitaron que la sangre llegara al río (de hecho, pudimos obsevar que no hubo macanazos que lamentar, porque por experiencias previas sabemos que estos muchachitos de la Policía son bastante macanisueltos en estas situaciones).
Según no me tiemblan los labios para decirle granuja a Reyes y sus secuaces, tampoco me tiemblan para llamarle IDIOTAS a todos a los que caóticamente reaccionaron a la falsa pero personalmente provechosa y enriquecedora alarma que lanzara Efra "El Cafre" Reyes.
Pero la cosa no termina ahí.
La segunda ocasión en que, de nuestro modo insuperable, revivimos el relato de García Márquez fue el día después.
El viernes, 22 de julio, los mismos idiotas que se tiraron a la calle a acabar con la gasolina cual alcohólicos que al llegar a una fiesta se lo quieren beber todo antes de que los otros invitados puedan bajar el inventario y les reduzcan la posibilibidad de coger una nota descomunal, volvieron a lanzarse a la calle - bueno, en esta ocasión, a las aceras y a los vestíbulos de los bancos - porque tiraron a rodar la bola por radio (especialmente el seudoanalista y abogaducho de En la Mierdilla) de que se iba a caer el sistema ATH.
Las filas y ataponamientos eran interminables, con la diferencia de que en esta ocasión eran "a patitas" y como los "enfilados" y ataponados no contaban con la armadura que le provee el automóvil, ni contaban con una bocina que sonar inmisericordemente, el tapón de las ATH era más bien de caracter conversacional donde unos chismeaban con otros, hasta se hacían chistes y no dudo que parejas hayan concertado citas para el fin de semana o hayan surgido noviazgos a primera vista. Para describirlo mejor, en par de filas de las que vimos, si alguien hubiera producido una neverita con "frías", se hubiera formado al party facilmente. Hasta los fumadores que usan el break para fumar se fueron a hacer extensas filas frente a las "caga chavos si tienes fondos".
El Banco Popular, manejador de la red de cajeros electrónicos, después de varias horas de haber comenzado el caos peatonal ante las ATH, desmintieron publicamente que el sistema fuese a colapsar. La Autoridad de Energía Electríca, hizo publico que su sistema estaba funcionando por la maceta y la Telefónica confirmó que el de ellos estaba por el libro.
Pero los IDIOTAS, los corderitos, los histéricos, continuaron retirando dinero hasta tarde en la tarde, mientras los bancos le cobraban a cada uno la transacción de acuerdo al contrato firmado con el que tenga la cuenta que le suple la tarjeta ATH.
Así que, un día los IDIOTAS enriquecieron a los DETALLISTAS Y MAYORISTAS gasolineros. Y al siguiente los bancos hicieron su agosto ("in july"). Y ¡que cosa curiosa!... todo ocurrió a principios de un fin de semana largo.
Sí, my breadfruits, está claro que Macondo se queda chiquitito al lado de nuestro Puerto Rico. Ya lo dijo y acepto el mismo Gabo, quien en repetidas ocasiones ha rechazado escribir sobre esta patria nuestra, porque nosotros estamos más allá de la imaginación del Nobel de Literartura colombiano.
Y después de nuestro pueblo haber recreado su cuento A SU MANERA por dos días consecutivos, yo lo hubiera inducido a que lo repitiera un tercero nada más que por chavar.
Yo pondría a correr bola de que se acabaron las viagras a ver cuanto usuario hay de la pastillita o quienes formarían las filas para adquirirlas. Ya me estoy imaginando filas de viejitas agradecidas comprándoselas a sus avergonzados viejitos que no se atreven comprarlas ellos; filas de viejitos más agradecidos aún que poco les importa quien se entere de que las usan; filas de jóvenes y adultos con disfunción erectil; filas de enfermitos que quieren más función erectil; filas de jovencitas cansadas del novio que le dura "uno y mas ná", y después se duerme, y filas de jovencitos cansados de durar "uno y mas ná", y después dormirse.
Aunque debo aclarar que en una crisis real de Viagra no creo que les diría idiota a los que hicieran fila... tal vez yo me les añadiría. Pero en una crisis CREADA por un aprovechao, oportunista y granuja, con intereses económicos personales... el que reaccione como se reaccionó el jueves, 21 y el viernes, 22 de julio no es nada más que un IDIOTA, poco importa que lo sea "motu propio" o idiotizado por la irrealidad real o la realidad irreal de nuestra cotidianidad.
(NOTA: Ni modo, alguien se adelantó el lunes 25 de julio, y mandó a miles de idiotas OOOOOOOTRA VEZ a hacer filas en las gasolineras porque y que los camioneros iban a irse al paro otra vez. Yo personalmente, no descarto la falsa alarma de la Viagra, al menos para hacer un censo de los usuarios.)