Después de un profundo analisis superficial del desempeño y la productividad de la rama legislativa o LEGISBASURA en los primeros cuatro meses que lleva constituida, Elver Dugo Taims solo puede decir: "A la verdad que ese chorro de manduletes están del seto. A esos individuos vamos a tener que hacerle como hizo el pueblo en la Rebública de Georgia, que se metió en el edificio del parlamento y no sólo botaron a los corruptos, vagos y vividores que ellos mismos habían elegido, también les zumbaron por las ventanas escritorios y archivos y computadoras y todo lo que les pertenecía, para asegurarse de que no regresarían a sus escaños".
Vale ahora hacer el siguiente señalamiento: en el sistema de gobierno de esta colonia de ñoña, el patrono es el pueblo de Puerto Rico y los empleados son los funcionarios electos, pero contrario al sector privado donde los salarios los ponen los patronos, en el sector público son los "empleados" los que se ponen su sueldo, que sobrepasa por muuuuuuuuucho el sueldo de la mayoría de los ciudadanos "patronos", a quienes no consultan para dichos aumentos, al contrario, lo cuadran del bolsillo del "patrono".
Para colmo, también hay que pagarle a un loco que llegó al cacapitolio haciendo más malabarismos y piruetas que todos los integrantes del "Cirque du Soleil". No sólo hay que pagarle el sueldo y todas las otras misas sueltas al único legislador que no fue electo, y cuyo escaño fue adquirido por soborno... también hay que aguantarle el forro, a él y a todos los tusas que lleva al cacapitolio, entre ellos: "El Corcel de Becebú" Romero Barceló, "Leo-gartijo" Díaz Urbina y Zomas Rivera "The Shit" Schatz.
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"El Corcél de Belcebú" Romero Barceló (en la foto, cantando "¿Donde está Lourdes?") se ofreció de inmediato para cantarle "El Caballo Pelotero" a los toleteros puertorriqueños que se fueran a homenajear o enterrar de ahora en adelante. De imnmediato se le indicó que no hay espacio para politicos malandrines, ni viejos chochos. |
Vamos ahora al caso de la productividad. Si en cuatro meses ese chorro de incompetentes lo que van a hacer es pasar resoluciones de felicitaciones y condolencias (¡my breadfrutis, 356 la Cacámara, y 467 el Cenado!) que se vayan todos a freír espárragos, por no decir a la misma mierda y ofender a los lectores.
¿Qué solución ofrece Elver Dugo Taims a esta nebulosa situación de gran improductividad y robo de dinero en la legislatura?
Primero que nada, le dejamos saber que en el Taims estamos, no con la bicameralidad ni con la unicameralidad, sino con la Ningunicameralidad. Para que ese chorro de holgazanes electos estén cobrando un sueldazo (y los extravagantes extras) por legislar felicitaciones, homenajes, ágapes y condolencias (la mayoría de ellos a quienes no se lo merecen), al pueblo le saldría más barato enviar Coquigrams a través de esa compañía de mensajes cantados, o establecer el en el Antro de Puerta de Tierra el Centro de Cacapitoligrams.
Esta propuesta conlleva la eliminación de la legislatura y, por ende, del chorro de ineptos que el pueblo elige, sencillamente porque no hay más ná. Una vez limpiado el cacapitolio, los escaños los ocuparían los artistas, músicos, actores, cantantes y técnicos desempleados (o mal empleados) para que desde Puerta de Tierra le lleven los homenajes, condolencias, serenatas y te danzants a las personas seleccionadas. Ninguno de los homenajes, condolencias, serenatas y te danzants se llevarán sin que primero se sepa a quien se va a homenajear o condolenciar.
Apuesto pesos a morisquetas que sale más barato enviar al Gran Combo a darle un concierto homenaje a alguien que lo amerite que lo que cobran los rajaeleñas que dicen gobernarnos cada vez que hacen una de esas ceremonias en el Cacapitolio... ¡en dietas nada más se guisan lo que no cobran "los mulatos del sabor" en diez bailes! De igual forma, saldría más barato que la voz de Danny Rivera (con todo y su nuevo Pavarotti "luk", con eso de andar con bufanda o pañuelo al cuello) despidiera un duelo cantando "Cuando un amigo se va".
Como en realidad aquí no hay nada importante que legislar (las cosas importantes - como las leyes de cabotaje, inmigración y los tratados internacionales - están bajo el manto federal), salgamos de la cámaras, de los legisladores y de las estúpidas leyes que nos tienen acostumbrados a legislar... y hagamos del Cacapitolio la casa de los Cacapitoli-Grams. Y así nuestros artistas podrán guisar - en el buen sentido de la palabra, que es el que los artistas le dan: TRABAJAR.