SEÑORITA SYLVIA
Autor: Américo Boschetti
Señorita Sylvia,
¿Quién le dio las flores?
¿Quién le dio ese mundo lleno de ilusiones?
¿Quién la hizo señora?
¿Quién la hizo tan ciega?
¡Ay, señora Sylvia, venga y me lo cuenta?
Dice que te tiene mucha estima
y te planta un beso en la mejilla,
pero si no estás en su presencia
te llena de insultos y mentiras.
Por su cara pasa una tormenta,
se transforma en odio o alegría.
Habla por hablar y nunca nombra,
para ella todos somos sombras.
Señorita Sylvia,
¿Quién le dio las flores?
¿Quién le dio ese mundo lleno de ilusiones?
¿Quién la hizo señora?
¿Quién la hizo tan ciega?
¡Ay, señora Sylvia, venga y me lo cuenta!
Y se cree vivir por tener una casa.
Y se cree vivir teniendo una criada.
Para cada baile hay un vestido
y por cada vino hay un amigo.
Y se cree que merece las miradas
de toda la gente que la pasan.
Señorita Sylvia,
¿Quién le dio las flores?
¿Quién le dio ese mundo lleno de ilusiones?
¿Quién la hizo señora?
¿Quién la hizo tan ciega?
¡Ay, señora Sylvia, venga y me lo cuenta!
Pero que me importa su persona...
¡Ay, señora, el fuego no perdona!
El papel que quema, lo destruye.
Las cenizas todo lo consumen.
Y será mejor que usted lo piense
o que en la mañana del Hombre
usted se queme.
Señorita Sylvia,
¿Quién le dio las flores?
¿Quién le dio ese mundo lleno de ilusiones?
¿Quién la hizo señora?
¿Quién la hizo tan ciega?
¡Ay, señora Sylvia, venga y me lo cuenta!